María Porto con una amiga a su llegada a la fiesta de los Aznar; tras ella, Álvarez Cascos y otro invitado
María Porto con una amiga a su llegada a la fiesta de los Aznar; tras ella, Álvarez Cascos y otro invitado - GTRES

Los Álvarez Cascos: unidos en público, a su aire en privado

«Solo acuden juntos a actos sociales, pero luego cada uno organiza su vida a su manera», cuentan amigos del exministro y María Porto

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El 40 aniversario de bodas del matrimonio Aznar-Botella, hace una semana, fue una auténtica fiesta. Cena y alfombra roja en el Museo del Traje para reunir a los invitados que llegaron bajo una nube de flashes y con sus mejores galas. Desde Jaime Mayor Oreja a Esperanza Aguirre, pasando por amigos de otros ámbitos más allá de la política, como el diseñador Roberto Torreta o Alfonso y Marisa de Borbón. Hijos, nietos y todos aquellos que tienen relación estrecha con los Aznar-Botella estuvieron presentes.

Entre sus incondicionales, no faltó Francisco Álvarez Cascos (70 años), con quien los Aznar siempre se han llevado de maravilla. «Ana Botella tiene muchísimo cariño a Paco, porque siempre estuvo ayudando a José María. Jamás le dejó tirado y era quien salía a aclarar cualquier polémica que pudiera salpicarle», cuenta un amigo de la familia. Y de esa lealtad queda una relación muy cercana que el paso de los años no ha deteriorado.

Por eso, Cascos estuvo en la cena de aniversario, al igual que su mujer, María Porto (48), quien llegó envuelta en tules negros sobre un vestido verde. Una vez más los Álvarez Cascos son objeto de rumores en muchos mentideros por su «particular» matrimonio. No son los únicos de la noche. También el marqués de Cubas podría hablar, si quisiera, sobre su más que cordial separación de su segunda esposa, Esther Koplowitz, hasta el punto de compartir el mismo techo. Eso sí que son buenas maneras.

En el caso de los Álvarez Cascos, amigos cercanos comentan cómo su matrimonio no es lo que se dice «tradicional». La propia María Porto, que es asesora de la galería de Arte de El Corte Inglés, declaraba meses atrás que eran falsos los rumores sobre su ruptura. «Cada seis meses nos separan», comentó en un acto social, tras una información en la que se decía que habían firmado su separación amistosa en una notaría. Juntos se les vio el pasado junio en la graduación escolar, en el Instituto Británico de Pozuelo de Alarcón, del hijo mayor de Álvarez Cascos y Gemma Ruiz (exmujer del exministro), de la misma manera que acudieron a la fiesta de los Aznar, aunque entrando por separado. «Solo acuden a actos sociales juntos. Luego, cada uno tiene su vida organizada a su manera», cuenta a ABC una amiga de Porto.

En distintos techos

Hace algo más de dos meses, el matrimonio vendió el lujoso piso de 350 metros que en su día adquirió en la calle Zurbano de Madrid y que sometió a una reforma total. Pese a tener ese impresionante inmueble, amigos comunes aseguran que Álvarez Cascos casi siempre está en un piso, en un barrio nuevo de Madrid, y que era María la que ocupaba la casa de Zurbano. «Tras venderla se habrán quitado la enorme hipoteca que tenían. María se ha mudado a otro piso, también en el barrio de Chamberí, para estar cerca de sus padres. Pero es mucho más pequeño», comenta su amiga.

Este año Cascos no acudió del brazo de María a la entrega de los premios Príncipe de Asturias, de la misma manera que parte de su verano lo pasó con sus dos hijos pequeños en uno de los apartamentos que compraron en Marbella. Porto también vendió una casa espectacular que tenía en Santander. Todo ello hace correr nuevamente rumores sobre una separación de hecho, «que por algún motivo o interés particular no querrían hacer pública», según fuentes cercanas.