Álvaro de Marichalar, en la manifestación organizada en Barcelona por Sociedad Civil Catalana
Álvaro de Marichalar, en la manifestación organizada en Barcelona por Sociedad Civil Catalana - ABC

Álvaro de Marichalar: «Me he ido a EE.UU. a contar lo que está pasando en Cataluña»

El aventurero aristócrata ha viajado a Los Ángeles para departir sobre la situación política con empresarios y políticos

MADRIDActualizado:

Hace tiempo que Álvaro de Marichalar (Pamplona, 1961) dejó de morderse la lengua para diseccionar todo cuanto acontece a su alrededor. De verbo acelerado, discurso efusivo y siempre sin ambages ha aparcado por un tiempo su moto náutica Numancia para volcarse de lleno en la defensa de la unidad de España. Desde que el pasado 8 de octubre se enfundara en una pintoresca camiseta confeccionada por él mismo con los escudos del Barça y el Real Madrid para acudir a la manifestación organizada por Sociedad Civil Catalana ha copado titulares y prime time televisivos día sí, día también.

El miembro más díscolo del clan Marichalar siempre se ha sentido llamado por la política -en 2007 se afilió a UPyD, pero en seguida se desencantó «por los personalismos» y se dio de baja- y ahora está más cerca de materializar su sueño. «He puesto en marcha la fundación de un partido político, sobre las bases del sentido común y la moral. Su ideología se define en tres palabras: mandar es servir, el lema que siempre proclamaba y honraba mi abuelo Luis de Marichalar y Monreal, vizconde de Eza», relata el dicharachero aristócrata a ABC desde Los Ángeles.

El pasado lunes, el hermano de Jaime de Marichalar tomó un vuelo rumbo a EE.UU, donde permanecerá hasta el próximo 10 de noviembre. Su estancia obedece a dos motivos. El primero intrínsecamente político. «Me estoy reuniendo con congresistas estadounidenses, empresarios y medios de comunicación para contar lo que realmente está pasando en España. La prensa internacional ha sido abducida y lo que no hacen las embajadas, que son centros de mafiosetes, tengo que hacerlo yo». También ha aprovechado para quedar con artistas españoles como Plácido Domingo, que, asegura, le ha expresado su total apoyo. La segunda razón de su viaje atañe a su salud. Marichalar confiesa que durante su «secuestro» por los Mossos, el pasado 26 de octubre mientras protestaba ante el Palacio de la Generalitat, podrían haberle inoculado alguna sustancia. «Los cuatro gángsters que me secuestraron en la vía pública me esposaron y manipularon mi pulgar derecho y creo que me han inyectado algo. Por eso he venido al mejor hospital de Los Ángeles para que me hagan un chequeo y quedarme más tranquilo».

Aventurero empedernido, fue la primera persona en cruzar el Atlántico en una moto náutica, confiesa que el origen de la situación en Cataluña es la corrupción. «El problema se remonta a 30 años atrás en un proceso iniciado por Jordi Pujol. Hay cien familias mafiosas que han controlado todo y que tienen unos guiñoles como Carles Puigdemont para zafarse de la Justicia y que sean ellos los que acaben en la cárcel. El sistema está corrupto a nivel nacional. El ciudadano está desprotegido porque los partidos están al servicio de la mafia. Si Puigdemont, que es un mafioso, un delicuente común, tuviera un mínimo de moral se metería en la cárcel por su propio pie», se despacha a gusto Marichalar.

Familia discreta

Su locuacidad y carácter histriónico contrasta con la discreta elegancia que siempre ha reinado entre los Marichalar. Nunca se pronunciaron cuando de forma involuntaria saltaron a la palestra informativa. Silencio absoluto en 2012 cuando su sobrino Felipe de Marichalar se pegó un tiro en un pie estando con ellos en la finca de Soria o cuando en 2014 falleció la matriarca del clan Concepción Sáez de Tejada.

Su hermano Jaime, tras divorciarse en 2007 de la Infanta Elena, adoptó un discreto segundo plano, dejándose ver solo en contadas ocasiones en presentaciones culturales o de relacionadas con la moda. Él es el único del clan Marichalar que se deja oír.