Álvaro Odriozola, esta semana, durante su entrevista con ABC en la central de la firma «El Ganso»
Álvaro Odriozola, esta semana, durante su entrevista con ABC en la central de la firma «El Ganso» - BELÉN DÍAZ

Álvaro Odriozola: «En el campo voy a mil por hora, pero fuera me tomo todo con mucha calma»

ABC habla con el defensa del Real Madrid, el primer fichaje tras la salida de Cristiano Ronaldo

MADRIDActualizado:

En menos de dos años Álvaro Odriozola (San Sebastián, 1995) ha pasado de jugar en el segundo equipo de la Real Sociedad a ser convocado por Julen Lopetegui para el Mundial de Rusia y fichar por el Real Madrid. Firmó su contrato con el equipo de Florentino Pérez el pasado mes de julio, convirtiéndose así en el primer fichaje tras la salida de Cristiano Ronaldo. De su ciudad natal se trajo «la compañía». Habló con su hermano Pablo y su mejor amigo del colegio, Javi, y les propuso que le acompañaran en esta nueva aventura. «Sin pensarlo dos veces me dijeron que sí. Tener gente tan cercana y de confianza aquí, conmigo, lo hace todo más fácil», contaba Odriozola esta semana a ABC.

Para esta entrevista el futbolista se reunía con este periódico en la central de Boadilla del Monte de El Ganso, una firma que Odriozola comenzó a vestir y calzar hace diez años y de la que ahora es imagen. «Parece que el destino nos ha unido», dice. Odriozola se siente muy cómodo con su forma de vestir. En su armario siempre tiene «prendas modernas con toques clásicos». El chándal para él solo existe cuando entrena. Un estilo que dista mucho al que se ha podido ver en la última época del club. «Porque la mayoría de futbolistas vistan de una forma, yo no tengo que ir igual», afirma. «Tengo unos gustos y un toque personal muy propio, y estoy contento con la manera en la que visto, pienso y actúo», añade. No se considera un rara avis por tener un sentido de la estética diferente al que se ha impuesto los últimos años. Aunque este verano, durante la concentración nacional para el Mundial de Rusia, el peluquero Jean Pierre Landry contó que le aligeró su voluminoso tupé porque «sus compañeros le vacilaban con su flequillo», que parece que repele la gomina. Al recordarle esta anécdota, Odriozola se empieza a reír: «La verdad es que sí, con mi pelo hubo muchas bromas».

A los pocos días de aparecer en la lista de Lopetegui junto a otros 22 futbolistas, el grupo de música Carolina Durante publicaba «El Himno Titular», su canción para Rusia 2018. «No me creo que Odriozola no sea titular», dice el estribillo del tema. «¡Sí, señora! ¡Salgo en el himno!», exclama. «Son una cuadrilla muy maja y es de agradecer que hagan una canción en la que aparezca yo, que no llevo ni dos años en la élite del fútbol», apunta. «Hablo mucho con ellos y me invitan a sus conciertos, pero la verdad es que no tengo tiempo». De hecho, conoce Madrid de día más que de noche: «Desde que he llegado no he salido de fiesta, voy a restaurantes a cenar, pero no sé qué discotecas están de moda».

El jugador más veloz

Colarse en la élite del fútbol como defensa del Real Madrid, se lo debe al trabajo constante y una marca de velocidad de 34,99 km/h que le ha posicionado como el jugador más rápido de La Liga. ¿También es así de apresurado para levantarse por las mañanas? «La verdad es que no. Me lo dicen mucho: en el campo voy a mil por hora, pero fuera me lo tomo todo con mucha calma y tranquilidad», responde. Por eso en sus ratos libres no existe el tiempo, se lo toma todo «con sosiego y relax», hasta tal punto que podría quedarse solo a la mesa porque es «muy lento comiendo».

Aprovecha su tiempo de descanso con sus amigos y dedica las tardes a Hermés, su labrador retriever de cuatro meses, y a sus caballos, una pasión que comparte con su compañero Sergio Ramos. «Él tiene purasangre español, que son caballos muy bonitos pero que no se caracterizan por sus condiciones atléticas. Los míos son purasangre inglés, que son caballos de carreras», apostilla. A diferencia del capitán de la selección española, que ha sabido invertir sus ganancias para asegurarse un retiro dorado, Odriozola, a sus 23 años, no piensa en su vida después del fútbol. «Soy una persona que vive el presente y el futuro más inmediato». Mientras tanto, estudia empresariales a distancia: «La estoy haciendo lentamente porque me gustaría tener algún negocio».

Su madre, Amaya Arzallus, tiene un restaurante en San Sebastián (Vinoteca Bernardina) y no le importaría invertir en el mundo de la hostelería. Tampoco parece que vaya a invertir en una ostentosa flota de coches, pues sus otras aficiones son la música y los toros.

Fecha de caducidad

De San Sebastián, echa de menos a su familia y el mar, que le «transmite una tranquilidad impagable». Dice Odriozola que el secreto para no volverse loco con todo lo que le está sucediendo pasa «por relativizarlo»: «En el mundo del fútbol va todo tan rápido que el entorno que tengo me hace mantener los pies en el suelo. Por mucho éxito que pueda tener, hay que tomárselo con humildad y tranquilidad. Sobre todo porque esto tiene fecha de caducidad y no sabes lo que pasará: puedes sufrir una lesión grave y que todo termine», asegura.

¿Qué tipo de futbolista le gustaría ser? «Me gustaría que me valorasen por mi calidad en el campo y fuera de él. Que me vieran como un gran futbolista, pero también como una gran persona». ¿Y no tiene ningún ídolo que le inspire? «La persona a la que más admiro en este mundo es a mi abuela», dice, mientras se le ilumina la cara, para concluir: «Se llama María Jesús. Hasta ahora vivía con ella. Para mí es admirable ver cómo ha sacado a la familia adelante y ha educado a sus hijos y nietos».

Su abuela forma parte de su círculo íntimo, unas raíces que no cambiarán con su éxito en el campo. Odriozola representa la nueva generación del fútbol, que quiere volver a modelos como Casillas, Iniesta y Hernández.