Antonio Banderas y Madonna
Antonio Banderas y Madonna - Luis De Vega Hernández

Los amantes pasajeros

Las estrellas suelen venir por causa laboral y luego se hacen el Madrid la nuit, cuando había Madrid la nuit, o bien se van al Joy Eslava, que sigue siendo el Bernabeu del meollo del cogollo del bollo de la deshora

MadridActualizado:

Ava Gardner venía a Madrid y en la noche profunda la subían a la habitación del Palace en carretilla, porque iba alegre de botellería diversa, flamenca de largo copeo. Ava Gardner es la estrella primera del elenco de ilustres internacionales que han pasado por España, en general, y Madrid, en particular. Luego están Charlize Theron, Sharon Stone, Madonna o Alicia Keys, por ejemplo, hasta llegar al reciente Ben Affleck. Citamos deprisa, porque por Madrid ha pasado incluso quien nunca debió pasar por aquí. Las estrellas del cine o la música suelen venir por causa laboral, a bordo de un estreno o de un concierto, y luego se hacen el Madrid la nuit, cuando había Madrid la nuit, o bien se van al Joy Eslava, que sigue siendo el Bernabeu del meollo del cogollo del bollo de la deshora.

Son los amantes pasajeros de una ciudad que aún duerme poco, o nada. Ava Gardner venía tanto que casi resultó, durante una temporada, una española que volvía a ratos al extranjero. Por aquí ha pasado incluso Victoria Adams, la «ex» spice, señora de Beckham, con lo que comprobamos que no era una foto, sino una señorita de verdad, y una señorita cabreada, que incluso aportaba mamá, para alguna fiesta de excepción.

Uno ha ido de mirón a estos acontecimientos más por comprobar que el famoso de Hollywood existe, y no tanto por hacer la crónica del colorín del momento, aunque también. A Jennifer López la frecuenté una noche, en las altamiras de un local del norte de Madrid, al que llegó con su marido de entonces, Marc Anthony, que bebía cañas como un barrabás. Venia a promocionar, en reducido coro, un disco o video. Bebía agua y se colocaba los rizos de retrato. Hasta acudió por el sitio, a deshoras, David Beckham, y ahí vi yo que la gran pareja de la noche, pero pareja imposible, eran David y Jennifer, que se cuidaban mucho de que nadie les hiciera una foto como pareja, por cierto. Alicia Keys, cuando viene, gusta de frecuentar flamencos, como Diego el Cigala, o Antonio Carmona. Sharon Stone se alojó en el Palace bajo el nombre de Catherine Tramel, la malvada de «Instinto Básico». Madonna vino a un concierto propio, cuando la gira Blond Ambicion, y quiso intimar en el Palace con Antonio Banderas, pero Antonio le dio portazo. Unos años más tarde, en una noche triunfal del 96, se reunieron de nuevo Madonna y Antonio, también en Madrid, para presentar la película «Evita», aquel éxito de Alan Parker.

Madonna montó el desmadre previsible en la Gran Vía. Llegó en limusina y allí estuvo a saludar hasta Ruiz Gallardón. Traía Madonna sastrería de Eva Duarte, con sombrerito floral y todo, pero se dejó bien colocado el escote de perpetrar videoclips de sirena contenta del sexypop. Los taxistas veteranos y largones del foro aún se acuerdan de aquello. Banderas llevó buena cara de haber dormido la siesta, y aportó a Melanie Griffith, por evitar despistes. Y porque para rubia única ya estaba su esposa.