Rivera, con un expresivo gesto de amor el pasado 16 de septiembre
Rivera, con un expresivo gesto de amor el pasado 16 de septiembre - REUTERS
POLÉMICA

Angélica Rivera se despide como primera dama de México rodeada de críticas

El voluminoso vestido que la esposa de Peña Nieto lució hace unos días para saludar a los mexicanos desde el balcón del Palacio Nacional ha sido objeto de múltiples reproches

MadridActualizado:

Cuando en 2012 su marido Enrique Peña Nieto llegó a la presidencia de México, el periódico alemán «Bild», el más leído de Europa, la coronó como «la primera dama más bella del mundo». Por aquel entonces Angélica Rivera tenía 43 años y llevaba dos años casada con el flamente presidente. Pero no fue el poder lo que le dio la fama. De hecho, como rutilante estrella de telenovelas, la «Gaviota», tal y como se le conoce en su país natal, contribuyó a cimentar la popularidad de su marido.

Ahora que la pareja está a punto de abandonar la residencia oficial de Los Pinos para dejar paso a Andrés Manuel López Obrador y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, la «Gaviota» alza el vuelo a otras latitudes dejando en el nido, más allá de episodios político-sentimentales que bien podrían ocupar varios capítulos de telenovelas, un rosario de críticas centradas en sus (inconvenientes) atuendos y peinados para las grandes ocasiones. Sus mini-shorts, su indumentaria de blanco inmaculado para recibir al Papa Francisco, su corte y aclarado de pelo... amén de reproches por sus vacaciones con sus hijas, su gusto por la Coca-Cola o su reivalidad con Kate del Castillo.

El presidente mexicano y su esposa, con el criticado vestido
El presidente mexicano y su esposa, con el criticado vestido - Presidencia

Ángelica Rivera se despide a lo grande y los consabidos vituperios no se han hecho esperar. ¿El motivo?, lucir un llamativo vestido rojo para acompañar Enrique Peña Nieto el pasado sábado en el balcón del Palacio Nacional de México, donde el mandatario pronunció su último grito de independencia.

El modelo, obra del modisto Alejandro Carlín, un habitual de su guardarropa y quien ya ha trabajado con Eva Longoria, Paulina Rubio o Chiara Ferragni, diseñó para Angélica Rivera un vestido con los hombros al aire y una voluminosa falda, que le confería cierto aire royal a la primera dama mexicana. Algunos han estimado su precio en 2.000 euros.

Las críticas en las redes sociales a la elección estilística de la «Gaviota» no se hicieron esperar: desde quienes lamentaban que no realzara su figura, sino todo lo contrario, hasta quienes consideraban el vestido un exceso. Carlín, el creador, agradeció a la primera dama su elección y expresó en su cuenta de instagram unas palabras a modo de despedida. «El apoyo recibido al talento mexicano durante estos seis años nos motiva para seguir adelante, gracias por aceptar este regalo que con todo esfuerzo y corazón creamos para nuestra primera dama. Gracias Angélica Rivera por portar y difundir nuestro gran trabajo», ha escrito.

Rivera y Peña Nieto se conocieron en 2008, cuando éste era gobernador del Estado de México y ella puso su rostro a una campaña institucional. Pronto unieron sus vidas y los tres hijos que cada uno aportaba de enlaces anteriores: Sofía, Fernanda y Regina, fruto de la relación de la actriz con el productor de televisión José Alberto «El Güero» Castro, y Paulina, Alejandro y Nicole, que el hoy presidente de la República tuvo con la fallecida Mónica Pretelini.

Hoy quedan muy atrás los primeros pasos de Rivera como modelo, cuando ganó el certamen «El rostro de El Heraldo de México» en 1987 y participó poco después en un popular vídeoclip de Luis Miguel. Su debut como actriz se produjo en 1989 en la telenovela «Dulce desafío», a la que seguirían «Simplemente María», «Alcanzar una estrella II», «Sueño de amor» y «La dueña», que la lanzó al estrellato.