Asia Argento, de pionera del #MeToo a ser la primera mujer del movimiento en ser denunciada por abuso sexual

The New York Times asegura tener en su poder documentos que prueban que la actriz italiana pagó 380.000 dólares el pasado abril para que la acusación no saliese a la luz

MadridActualizado:

La actriz italiana Asia Argento se ha convertido en noticia en las últimas horas pero, en esta ocasión no ha tenido nada que ver con unas declaraciones en contra de Harvey Weinstein o sobre los abusos a mujeres, sino por supuestamente pagar a un menor que la acusaba de agredirle sexualmente cuando tenía 17 años, según ha informado The New York Times.

A una de las pioneras del movimiento #MeToo se le acusa de pagar al actor Jimmy Bennett, de 22 años, una suma de 380.000 dólares para evitar que toda la historia saliese a la luz. Argento trabajó con él en la película «El corazón es mentiroso», en 2004, pero no fue hasta 2013 cuando el joven, que tenía por aquel entonces 17, asegura que le acosó sexualmente. El supuesto encuentro tuvo lugar en una habitación de hotel en Marina del Rey, California.

Ella tenía 37 años cuando supuestamente besó a Bennett, le empujó sobre la cama del hotel, le bajó los pantalones y realizó sexo oral. Tras esto, se puso encima de él y tuvieron sexo, según la publicación.

Esta misma publicación asegura tener en su poder documentos que prueban tanto el encuentro sexual que supuestamente mantuvieron como papeles que verifican el acuerdo al que llegaron para que esto no saliese a la luz, los que llegaron a la redacción de forma anónima. Entre los documentos se encontraría una fotografía de ambos en la cama, datada el 9 de mayo de 2013, y una carta de la abogada de Argento, Carrie Goldberg, que el pasado abril le daba detalles de cómo se iba a hacer el pago a Bennett.

Al parecer, la irrumpción de Asia Argento a la escena pública por el suceso con Weinstein hizo que el joven recordase el episodio. Por el momento ninguna de las partes afectadas ha querido dar declaraciones a la citada publicación ni al resto de medios, pese a la insistencia y a la gravedad de las acusaciones. Llama la atención que una de las mujeres pioneras del movimiento #MeToo sea acusada de abusos sexuales.