La imagen corresponde a un concierto en Los Ángeles
La imagen corresponde a un concierto en Los Ángeles - Reuters

Britney Spears y su último descenso a los infiernos

La artista ya ha salido del centro psiquiátrico en el que ingresó, pero ha denunciado a su exmanager por acoso

María Estévez
Los ÁngelesActualizado:

«Mi familia ha atravesado muchas cosas y necesito tiempo para recuperarme. Pido privacidad en estos difíciles momentos, pero soy fuerte y puedo aguantar y luchar por lo que quiero». Cuando Britney Spears publicó este mensaje en Instagram el pasado mes de enero, la cantante estaba atravesando un cuadro de ansiedad y estrés muy fuertes que la llevaron a cancelar su gira y su residencia en Las Vegas.

Hace un mes, la artista decidió ingresar en un centro psiquiátrico para recuperar su salud mental, que se había visto afectada durante los últimos meses a raíz de que a su padre, Jaimie Spears, le diagnosticasen un cáncer de páncreas. Britney siempre ha estado muy unida a su padre, quien la ha salvado en los peores momentos. Por eso, la artista se ha sometido a una terapia de treinta días en la que los médicos le han reajustado la medicación.

Ahora que ya ha salido del centro hospitalario, Spears ya se siente con fuerzas para afrontar los problemas que se le vienen encima. Las últimas imágenes de su Instagram muestran a Britney en plena forma siguiendo al pie de la letra su tratamiento y haciendo ejercicios para mantenerse en forma. A la depresión que atraviesa por los problemas de su padre, a la cantante se le ha juntado la presión que su exmanager, Sam Lutfi, ejerce sobre ella, hasta el punto de que Spears ha presentado una denuncia contra él (para ella y para toda su y ha pedido una orden de alejamiento.

Según el portal «TMZ», Spears asegura que Lutfi, quien fue su manager a principios del 2000, es el autor de la etiqueta #FreeBritney y el creador de la teoría de que su representada ingresó en el hospital contra su voluntad. La intriga creada alrededor de la cantante por culpa de ese hashtag está haciendo mucho daño a la familia Spears, que se ha convertido en el centro de atención en un momento en que lo único que necesitan es tranquilidad.

Ante la preocupación de que Britney no pueda gestionar emocionalmente las consecuencias que estas informaciones completamente infundadas puedan tener en su ya deteriorada salud mental, su madre, Lynn Spears, ha pedido a la corte de Los Ángeles que le permita ser la nueva representante financiera de la cantante. Lynn quiere tener capacidad de decisión en los negocios de su hija. Unas inversiones de las que siempre se ha encargado su padre, Jaimie, quien desde 2008 -cuando Britney tuvo un violento episodio depresivo que la llevó a raparse el pelo y vagabundear descalza por las calles de Los Ángeles-es el tutor legal de su hija e, incluso, se encarga de los hijos de la cantante: Sean y Jayden.

El regreso de Sam Lutfi a su vida no son buenas noticias. La propia Britney ha solicitado una orden de alejamiento por declarar falsamente que él la representaba en 2009, cuando le fue entregado un poder para dirigir sus negocios.

El padre de Britney consiguió arrebatarle ese poder y ahora ha vuelto a causar dolor en una familia entregada a los problemas de salud de Jaime. «En las últimas semanas, Mr. Lutfi ha hecho una docena de comentarios malignos en las redes sociales. Ha empezado una campaña de acoso contra Britney y su familia», han declarado los abogados de Lynn Spears. Según los documentos entregados en la corte y por los que Britney ha conseguido una orden de alejamiento de Mr. Lutfi, este habría enviado mensajes amenazando a su familia con revelar información privilegiada.

Mientras el mundo habla, Lynn Spears toma el mando hasta que Britney Spears se recupere del todo.