Melania Trump con un vestido diseñado por Adam Lippes, declarado defensor del aborto
Melania Trump con un vestido diseñado por Adam Lippes, declarado defensor del aborto - ABC

El «castigo» de Melania a Donald Trump a través de la moda

La exasesora del presidente Omarosa Manigault asegura en su nuevo libro que la primera dama de Estados Unidos emplea sus estilismos para enviar mensajes a su marido

MadridActualizado:

Nadie sabe lo que pasa realmente por su cabeza. Mucho menos por su corazón. Pero las confabulaciones nunca han dejado de sucederse. Siempre a la sombra de su marido, a Melania Trump apenas la hemos oído hablar. Y a falta de palabras, la primera dama parece haber encontrado su mejor vía de expresión en la moda. A través de esos estudiados looks que dan la vuelta al mundo en segundos. En primer lugar, porque la mayoría de sus elecciones estilísticas son de lo más acertadas y en segundo, porque con su 1,80 de estatura, sus pómulos perfectamente esculpidos y su sonrisa perenne es raro que algo le siente mal.

Omarosa Manigault Newman
Omarosa Manigault Newman - Reuters

La disección constante de su vestimenta parece no tener límites. Ya no se trata de si ha elegido un largo de falda correcto o de la idoneidad de unos stilettos para visitar unas inundaciones, sino de descifrar mensajes implícitos en sus prendas. Y las teorías son de lo más variopintas. La exasesora de Donald Trump, Omarosa Manigault Newman, asegura que la exmodelo se rebela contra su propio marido a través de su guardarropa y que sueña con el divorcio desde hace tiempo. Así lo certifica en su nuevo libro «Unhinged: An Insider’s Account of the Trump White House». La que fuera la mayor defensora de Trump entre la población negra se ha convertido ahora en su gran pesadilla. Tilda al presidente de racista, de sufrir un declive mental, de tratar de silenciarla con dinero... Y cómo no, aprovecha para inmiscuirse hasta en sus problemas de alcoba. « Melania está contando cada minuto para que él deje la presidencia y divorciarse».

La primera dama elige sus prendas para «castigar» deliberadamente a su esposo, según Omarosa. Sugiere que la elección de la blusa de seda rosa de Gucci en el segundo debate presidencial entre Trump y Hillary Clinton en 2016 no fue fortuita. El pussy-bow o pussycat bow es el nombre que recibe en inglés la gran lazada al cuello que llevan camisas como la de Melania. Pero la palabra pussy tiene otra acepción más vulgar, que empleó Trump en un polémico vídeo en el que se jactaba de meter mano a las mujeres: «Grab them by the pussy» («Agárralas por el...»). Y esta habría sido la reivindicación de Melania para acallar a su marido y cargar contra el machismo.

La primera dama con una camisa de Gucci lazo pussy bow, tras el lascivo vídeo de su marido
La primera dama con una camisa de Gucci lazo pussy bow, tras el lascivo vídeo de su marido - EFE

Otra de las prendas más controvertidas de su armario fue la gabardina verde de Zara con la que viajó a la frontera de México para visitar a los niños migrantes, algunos de ellos separados de sus padres. «En realidad no me importa, ¿a ti?», podía leerse en su espalda. ¿A quién se dirigía el mensaje? Según Omarosa, de nuevo, a su marido. «Melania fue forzada a viajar a la frontera ese día de junio, para limpiar el desastre de su esposo. Ella usó esa parka para herir a Trump, para empezar una controversia que el tendría que arreglar, prolongando la conversación sobre la insensibilidad de su administración, arruinando el viaje en sí». Intencionado o no, el revuelo de la chaqueta de Melania obligó al propio Trump a intervenir. A través de Twitter comentó que el mensaje de su esposa iba dirigido a los «Fake News Media», a los medios que difunden noticias falsas.

El último dardo de la primera dama a su marido habría sido el vestido a rayas de ADAM by Adam Lippes que lució esta semana en una cena junto al CEO de Apple, Tim Cook. Adam Lippes es un diseñador abiertamente a favor del aborto, que en febrero del 2017 posó junto a sus modelos con carteles que reivindicaban el derecho de las mujeres a abortar. Una postura que choca frontalmente con la de Trump, quien anunció en mayo que quería implantar una normativa para recortar fondos federales a cualquier clínica que practique abortos.

¿Utiliza Melania su vestuario para indicar que su matrimonio no marcha bien? ¿Teoría fundada o estrategia para vender libros, consciente de que las miserias conyugales siempre venden? Melania lo tiene claro. Su portavoz Stephanie Grisham ha declarado a «Newsweek» que la primera dama apenas interactuó con Omarosa durante su paso por la Casa Blanca.