Carrie Symonds en el evento anual de Birdfair para observación de aves
Carrie Symonds en el evento anual de Birdfair para observación de aves - EP

El debut público en solitario de la «primera novia británica»

La pareja de Boris Johnson, Carrie Symonds, pronunció un discurso durante una feria de observación de aves

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El día que Boris Johnson (55 años) desembarcó en el 10 de Downing Street, ante una nube de flashes, su novia Carrie Symonds (31) le observaba de refilón desde un lateral del histórico edificio londinense. A diferencia de sus predecesoras, que ensayaron su mejor sonrisa para posar junto a sus maridos en los escalones de la residencia oficial, ella prefirió permanecer en la sombra. No figura en la historia reciente de la política británica ningún primer ministro que se haya instalado con su pareja -sin estar casados- en Downing Street. Y por tanto, no se sabe muy bien qué esperar de ese rol recién estrenado por Carrie de «primera novia». Johnson, que se divorció de su primera esposa en 1993 y el año pasado se separó de su segunda mujer Marina Wheeler, figura solo como el tercer divorciado en ocupar el cargo de primer ministro desde 1721.

Carrie Symonds protagonizó el pasado viernes por la tarde su primer acto público en solitario desde su mudanza a Downing Street. Lo hizo en el condado de Rutland, donde se celebraba la British Birdwatching Fair, la mayor Feria Internacional de Turismo Ornitológico existente a nivel internacional. Su participación no guardaba relación con la agenda del primer ministro, pero todos los ojos estaban puestos en ella. «Los políticos tienen una responsabilidad gigantesca de cuidar el medio ambiente», afirmó durante su discurso. Unas palabras muy vinculadas a su actual trabajo como asesora en Oceana, una organización medioambiental dedicada a conservar la vida en los mares.

Boris Johnson y Carrie Symonds
Boris Johnson y Carrie Symonds - REUTERS

Sin presupuesto

Aunque algún periodista trató de arrancarle alguna declaración sobre su poderoso novio, en ningún momento hizo referencia a él y todo apunta a que mantendrá un perfil bajo durante el mandato del político tory. Carrie sabe bien cómo lidiar con la prensa puesto que trabajó como jefa de comunicación del Partido Conservador. El silencio es la mejor arma ante todo lo que atañe a su vida personal, como quedó demostrado durante el revuelo mediático que se montó tras su trifulca hogareña el pasado junio.

Varios periódicos han confirmado que a Symonds no se le asignará un presupuesto para personal o ropa, un privilegio del que sí disfrutaron sus predecesoras y que su traslado a Downing Street no supondrá «ningún costo para el bolsillo del contribuyente». Para su participación en la feria internacional de aves, la joven combinó un vestido biodegradable de estampado floral -valorado en 225 libras- con un par de robustas botas de agua, ante un típico día veraniego inglés: chuzos de punta.

Carrie Symonds
Carrie Symonds - EP