Vídeo: Halle Berry sufrió "dolor" en sus tres divorcios - Europa Press

Los fracasos sentimentales de Halle Berry

La actriz estadounidense se ha casado en tres ocasiones y ninguno de los matrimonios ha funcionado

MADRID Actualizado: Guardar
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No se puede tener todo en la vida y lo cierto es que, pese al éxito en su carrera profesional, Halle Berry no ha tenido mucha suerte en el amor. Son tres los matrimonios frustados (el último con su compañero de profesión Olivier Martínez) que acumula la actriz hasta el momento, algo de lo que se siente culpable.

La oscarizada intérprete confesó en una gala en la Torre USC en Los Ángeles, donde acudió como oradora, que cree que parte de la culpa de sus divorcios fue suya. «A menudo me he sentido culpable y responsable. He sufrido mucho dolor y angustia», afirmó la estrella de Hollywood. «He aprendido a lidiar con tres fracasos, lo que no ha sido fácil, especialmente cuando hay niños involucrados», añadió.

Berry no lo ha pasado bien, pero ella misma ha confesado que de todo se sale y se aprende: «En cada una de esas situaciones, tan duras y, a veces, embarazosas, aprendí mucho sobre mí. Esas relaciones me proporcionaron lecciones que me llevaron a lo que soy ahora. Por eso estoy agradecida. Pero ha sido difícil».

Una mamá feliz

Su primer matrimonio fue con el jugador de béisbol David Justice en 1992, pero la cosa no funcionó e, incluso, este hecho sumió a la actriz en una profunda depresión que la llevó a intentar suicidarse. En 2001 contrajo matrimonio con el músico Eric Benet, una historia que también finalizó cuatro años más tarde.

Tras estos dos estuvo durante un par de años con el modelo Gabriel Aubry, con el que tuvo una hija, Nahla. Pero las cosas no terminaron bien con él y mantuvieron una larga batalla judicial por la custodia de la pequeña. En 2013, la actriz se dio el «sí, quiero» con Olivier Martínez con el que tuvo a su segundo hijo.

Halle Berry y Olivier Martínez
Halle Berry y Olivier Martínez - GTRES

Estos fracasos han hecho que la actriz pierda la fe en el amor: «Las mujeres vamos al matrimonio pensando que va a durar siempre y que él es nuestro príncipe montado sobre un caballo majestuoso. Eso es lo que los cuentos de hadas nos enseñaron cuando éramos niños... Soy un poco anticuentos de hadas en la actualidad».

Ahora lo que más le importa es centrarse en sus dos pequeños. En este momento, ser mamá es mi trabajo más importante, y ahora sé que todo lo que hago, todo lo que digo y todo lo que les ofrezco es realmente importante», sentencia.