Halle Berry y Olivier Martínez en una imagen de archivo
Halle Berry y Olivier Martínez en una imagen de archivo - AFP

Halle Berry y Olivier Martínez fichan a los abogados más duros de Hollywood para su divorcio

La pasada semana la ya ex pareja, emitió un comunicado donde informaba que, tras dos años de matrimonio, iniciaban los trámites de divorcio

Los Ángeles Actualizado: Guardar
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La pasada semana Halle Berry y Olivier Martínez emitieron un comunicado donde informaban que, tras dos años de matrimonio, iniciaban los trámites de divorcio. Aunque añadían que su ruptura era amistosa, el fichaje por parte de ambos de los dos bufetes de abogados matrimonialistas más duros de Hollywood vaticina que el proceso no será apacible.

Según publica la revista «People», Halle Berry ha contratado los servicios de Stephen Kolodny, quien en su día representó a Mel Gibson durante su batalla contra su exnovia Oksana Grigorieva por la custodia de Lucía, la hija que tienen en común. Grigorieva había denunciado a Gibson por malos tratos y se negaba a compartir la custodia de la pequeña. Kolodny consiguió cerrar un acuerdo por el que ambos contendientes finalmente comparten la custodia. El actor y director, a cambio, permite a Grigorieva vivir con su hija en la lujosa mansión que tiene en Los Ángeles, así como pagarle 525.000 euros durante cinco años para la manutención de la pequeña.

Olivier Martínez, por su parte, cuenta con los servicios de Laura Wasser, quien ha representado a Angelina Jolie, Britney Spears, Kiefer Sutherland, Christina Aguilera o Maria Shriver, la ex primera dama de California y exmujer de Arnold Schwarzenegger. Su última clienta famosa es Melanie Griffith, exmujer de Antonio Banderas. «Todo el mundo conoce a Laura», ha explicado a «People» la abogada de familia Atousa Saei. «Ella es una celebridad entre los abogados de los famosos. Tiene una actitud muy fresca y tranquila». Experta en la solución de casos y la protección de sus clientes frente a los medios, tiene muy clara su estrategia. «El problema con los famosos es que no les gusta que les digan que no. Si quieren que les digan que sí a todo, que vayan a ver a otro, para que el juez les diga que no medio millón de dólares más tarde. O pueden venir a mí para que les dé una buena dosis de realidad», ha declarado.