El largo retiro de Barack Obama en el paraíso tahitiano de Marlon Brando

El expresidente de EE.UU. se blinda en un rincón del Pacífico para escribir sus memorias

LOS ÁNGELES Actualizado: Guardar
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Mientras Donald Trump (70) batalla con los republicanos del Congreso norteamericano para sacar adelante su versión del seguro médico, su antecesor en la Casa Blanca, Barack Obama (55), disfruta de unas largas vacaciones en un idílico atolón polinesio. «Tienes que venir a este lugar y verlo con tus propios ojos», dijo en su día Marlon Brando sobre la isla de Tetiaroa, en Tahití, a donde llegó en 1960 para rodar «Rebelión a bordo» y que poco después adquirió para vivir en paz, aunque el legendario actor también allí acabara padeciendo algunos de sus particulares infiernos. Siguiendo el consejo de Brando, y tras los pasos de otras estrellas de Hollywood, Obama permanecerá un mes de desconexión (aunque no total) en el paraíso polinesio.

El expresidente se instaló hace más de una semana en el resort The Brando, situado en el conjunto de islas privadas de Tetiaroa. Ecológico, rústico y muy lujoso, el resort que en su día levantara el protagonista de «El último tango en París» a buen seguro que habrá enamorado al exmandatario norteamericano por la belleza de sus playas y su exuberante vegetación. Con tres meses acomodándose a su nueva condición de ciudadano privado, Barack Obama parece decidido a disfrutar la vida que no pudo durante sus ocho años al frente del ejecutivo de EE.UU.

Sus pasos, desde que abandonó la presidencia a finales de enero, le han llevado a Palm Springs (California), donde se instaló en la casa del ex embajador de Estados Unidos en España, James Costos; después, a Nueva York para dirigirse junto a su esposa Michelle a las islas Vírgenes (acogido por el millonario Richard Branson) y, ahora, a Tetiaroa. Al parecer, el jueves 16 de marzo Barack Obama aterrizó solo en Tahití, sin su mujer, quien se quedó en Washington pendiente de su hija pequeña Malia; desde allí, se trasladó en avión privado hasta el atolón de destino.

Considerado uno de los mejores resorts del Pacífico, cuenta con la ventaja de tener un difícil acceso pues requiere un vuelo privado de veinte minutos desde el aeropuerto de la capital de la Polinesia Francesa. Según informó una funcionaria del gobierno de Tahití, Obama se quedará varias semanas en la zona.

El Resort cuenta con villas cuyos precios oscilan entre los 2.600 -en una suite para una persona y por dos noches en temporada baja- y los 12.300 euros -hasta un máximo de 6 inquilinos en una villa durante 5 noches- en temporada alta. Todo ello sin incluir tasas. Cada villa cuenta con una pequeña piscina privada. El complejo opera gracias a energía solar y aceite de coco, y tiene un sofisticado sistema de refrigeración a base de agua del mar. Además de contar con servicio de spa, los clientes pueden disfrutar de una amplia oferta de deportes náuticos, alguno de los cuales el propio Obama tuvo ocasión de practicar a su paso por el Caribe en febrero.

60 millones por su biografía

Y aunque está muy lejos de Washington, en mitad del Pacífico, Barack Obama no puede olvidarse de lo que sucede en la capital de EE.UU. El expresidente estadounidense rompió su largo silencio desde que dejó la Casa Blanca para advertir contra cualquier cambio en el actual sistema público de salud. «Nuestro punto de partida debería ser que cualquier cambio sea para mejorarlo, y no hacerlo peor para millones de trabajadores estadounidenses», expresó el ex mandatario en un comunicado horas antes de una votación en el Congreso que podría modificar el modelo conocido como «Obamacare». En su nota, emitida al cumplirse el séptimo aniversario de la aprobación del sistema sanitario que su gobierno ideó, Obama señaló que ese modelo fue el primero en el país en definir la salud pública como un derecho de todos.

Entre el buceo, la natación o las excursiones a Bora Bora o cualquiera de las muchas islas que rodean Tetiaroa, Obama tendrá tiempo para su nuevo desembarco editorial. Sin duda ha encontrado el lugar perfecto para escribir las suculentas memorias que saldrán al mercado el próximo año. Barack y Michelle han firmado un estratosférico contrato con la editorial Penguin-Random House, por el que se embolsarán la cifra récord de 60 millones de euros, aunque la pareja piensa trabajar en estos libros por separado.

Antes de alcanzar la presidencia de EE.UU., Barack Obama ya publicó dos libros autobiográficos -«Dreams from my father» y «The audacity of hope»- y uno infantil -«Of thee I sing: a letter to my daugthers»-. Según la revista «Forbes», esos tres títulos habrían reportado a Barack Obama unos 12 millones de euros, parte de los cuales ahora disfruta de paraíso en paraíso.