Marta Luisa de Noruega junto a su pareja el chamán Durek Verret
Marta Luisa de Noruega junto a su pareja el chamán Durek Verret - Instagram

Marta Luisa de Noruega no renunciará al título de Princesa

Los medios noruegos la acusan de usar su posición para promover las charlas que da con su novio, el chamán Verret

José Pablo Jofré
Corresponsal en BerlínActualizado:

Hoy culmina en Fredrikstad -a unos 90 kilómetros al sur de Oslo- la gira de conferencias en Escandinavia de la princesa Marta Luisa de Noruega, de 47 años, y su enamorado, el chamán californiano Durek Verret, de 44. Desde mañana y hasta el lunes continuarán su gira en Reino Unido, donde darán talleres en el London Wellbeing Festival. Durante estos días «en casa», la primogénita de Harald y Sonia de Noruega -quien en 2002 renunció al tratamiento de Alteza Real para poder trabajar- acudió al programa de televisión «Buenos Días Noruega» en compañía de su novio para responder a todos los que le pedían la renuncia al título de princesa por explotarlo para promocionar su empresa. «Soy una princesa y nací en esta familia. Elegí este estilo de vida y es mi forma de ganar dinero», contestó Marta Luisa recordando que no recibe asignación del Estado.

Tras asistir el sábado pasado a la boda de la princesa Alejandra de Sayn-Wittgenstein-Berleburg (48) y el conde Michael Ahlefeldt-Laurvig-Bille (54) en el castillo de Egeskov, en la isla danesa de Fionia, Marta Luisa presentó a Verret a sus padres en palacio: «Son encantadores, increíbles. Fue la experiencia más bonita de mi vida», comentó el curandero estadounidense, hijo de una noruega-india y un afrohaitiano. Más no ha trascendido por parte de la Casa Real noruega acerca de la postura de los Reyes a las actividades de la Princesa o acerca de su nuevo novio. Las críticas por el uso comercial del título llegaron en forma de un editorial del diario noruego Fædrelandsvennen, un periódico regional con sede en Kristiansand que cubre la parte más meridional del país escandinavo.

Lo cierto es que en las conferencias, Marta Luisa -cuarta en la línea de sucesión al trono (detrás de su hermano, Haakon de Noruega, y sus sobrinos Ingrid Alexandra y Sverre Magnus)- sí utiliza el título con fines comerciales, tal y como lo demuestra la página web de las charlas. En theprincessandtheshaman.com se aclara que Verret es de origen noruego y que junto a Marta Luisa ofrecen charlas y talleres. La Princesa y el chamán llevan a los asistentes a un «descubrimiento personal hacia la sabiduría» y a «cómo utilizar ese don para cambiar el mundo». Diseñados por ellos, los talleres profundizan en herramientas chamánicas y en meditación con el objetivo de «ampliar la consciencia» y guiar a los participantes hacia «lo realmente importante».

Nacido y criado en Sacramento, antes de emigrar a la ciudad de Nueva York en los 90, Verret se define en redes sociales como «innovador, evolutivo, líder del empoderamiento femenino y activista de los derechos humanos».

Técnicas y sabiduría

La Princesa fue una de las clientas de este curandero de sexta generación, como él mismo explica, para superar un problema de salud. Como líder espiritual, Verret comparte técnicas y sabiduría que ha ido aprendiendo y practicando a lo largo de los años que se basan en conocimientos ancestrales para conseguir el éxito, algo que (como era de esperar) ha cosechado largas listas de clientes famosos en Estados Unidos, como Gwyneth Paltrow.

La de Marta Luisa y el chamán es una relación espiritual y de negocios, pero también afectiva: cuando la Princesa presentó a su nuevo novio a través de Instagram terminaron para ella tres años de luto tras su divorcio del escritor Ari Behn, tras catorce años de matrimonio y tres hijos en común: Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah.