Familia numerosa Saoirse Kennedy Hill, junto a su madre, Courtney, la quinta de los once hijos de Robert Francis Kennedy y Ethel Shakel
Familia numerosa Saoirse Kennedy Hill, junto a su madre, Courtney, la quinta de los once hijos de Robert Francis Kennedy y Ethel Shakel

Nueva tragedia entre los Kennedy: muere de sobredosis la nieta de Robert F. Kennedy

Satires Kennedy Hill tenía 22 años y reconoció desde su adolescencia que luchaba contra la depresión

Nueva YorkActualizado:

Una nueva desgracia ha sacudido a la familia Kennedy, un clan marcado por su poder político en el EE.UU. del siglo XX y por la tragedia personal de muchos de sus miembros. La familia anunció en un comunicado el fallecimiento de Saoirse Kennedy Hill, nieta del que fuera candidato a la presidencia y fiscal general de EE.UU., Robert F. Kennedy (RFK).

Los servicios de emergencia acudieron la tarde del jueves ante una llamada desde la quinta de los Kennedy en Hyannis Port, en la zona de Cape Cod (Massachussetts). Saoirse, de 22 años, fue llevada a un hospital cercano, donde fue pronunciada muerta.

Según aseguraron a ’The New York Times’ dos personas cercanas a los Kennedy, todo apunta a que Saoirse sufrió una sobredosis. Las autoridades aseguraron que la autopsia no reveló señales de trauma y se habían realizado exámenes de toxicología para determinar la causa y las circunstancias del fallecimiento.

La joven era hija de Courtney Kennedy, la quinta de los once hijos que tuvieron RFK y Ethel Kennedy, y del irlandés Paul Michael Hill, uno de los denominados ‘Cuatro de Guildford’, que fueron acusados de forma errónea de atentados del IRA y que pasaron quince años en prisión hasta que se anuló su sentencia. Saoirse pasó parte de su infancia en Irlanda.

La fallecida estudiaba comunicación en Boston College, un centro universitario cercano. Siguiendo la tradición familiar, era la vicepresidenta de la asociación de estudiantes demócratas de la universidad. Desde la adolescencia, Saoirse había reconocido sufrir depresión. Lo hizo, por ejemplo, en una tribuna en el periódico estudiante de la Deerfield Academy, el colegio privado en el que estudió, donde escribió que la depresión la sufría desde antes de la educación secundaria y que «estará conmigo toda la vida».

También en la línea de muchos de sus familiares, Saoirse estaba interesada en la defensa de causas sociales y había participado en programas de voluntariado en comunidades indígenas de México.

La sobredosis ocurrió en el escenario emblemático de los Kennedy. El complejo de Hyannis Port fue adquirido por el patriarca familiar, Joseph Kennedy, en los años 20 y con el tiempo se convirtió en uno de los centros de poder de la política estadounidense. Fue la base de operaciones de la campaña presidencial que llevó a su hijo, John F. Kennedy (JFK) a la Casa Blanca. Una vez en el poder, JFK usaba Hyannis Port como refugio veraniego.

John F. Kennedy con sus hermanos Robert y Edward. John F. Kennedy Jr.
John F. Kennedy con sus hermanos Robert y Edward. John F. Kennedy Jr. - John F. Kennedy Library

El complejo fue también protagonista de algunas de las muchas tragedias de la familia, inauguradas con la muerte en la Segunda Guerra Mundial de Joseph P. Kennedy Jr.. Hacia la mansión se dirigía John F. Kennedy Jr., el hijo menor de JFK, cuando la avioneta que pilotaba se estrelló en el Atlántico con su mujer, Carolyn Bessett, y la hermana de esta, una tragedia de la que se acaban de cumplir veinte años. En una isla cercana a Cape Cod falleció en 1969 Mary Jo Kopechne, una joven de 28 años que iba en el coche que conducía Edward ‘Ted’ Kennedy, que se estrelló contra el agua al salirse de un puente. Ted fue capaz de nadar y salvar su vida y tuvo una larga carrera en el Senado en representación de Massachussetts.

No tuvieron la misma suerte sus dos hermanos más célebres. JFK fue asesinado a tiros en Dallas en noviembre de 1963, cuando tenía solo 46 años. Su hermano y abuelo de Saoirse, RFK, que había sido clave en la campaña presidencial que le llevó a la Casa Blanca y que había sido su fiscal general, corrió la misma suerte cinco años después, cuando era uno los candidatos en las presidenciales de 1968. Tenía 42 años.

Otras muertes familiares afectaron a los Kennedy en una edad similar a la de Saoirse. Por ejemplo, la de David Anthony Kennedy, que tuvo problemas con adicciones al alcohol y las drogas y que apareció muerto en un hotel de Palm Beach (Florida) en 1984, cuando tenía 28 años.

“Nuestros corazones están rotos por la pérdida de nuestra querida Saoirse. Su vida esta llena de esperanza, promesas y amor”, dijo la familia en el comunicado, que incluía un mensaje de su abuela, Ethel Kennedy. A sus 91 años, ha sido testigo de los éxitos y las pérdidas en el clan. “El mundo es un poco menos bello hoy”, dijo.