Pamela Anderson
Pamela Anderson - Gtres

La obsesión de Pamela Anderson por la cirugía estética

La estrella de «Los vigilantes de la playa», irreconocible en el Festival de Cannes tras pasar, otra vez, por quirófano

ABC.ES
MadridActualizado:

Internet casi sufrió un colapso cuando Pamela Anderson, la estrella de «Los vigilantes de la playa», pisó la alfombra del Festival de Cannes 2017. Irreconocible, muchos de sus seguidores tardaron unos minutos en darse cuenta de que la mujer que posaba sonriente con un vestido negro escotado del diseñador Vivienne Westwood y el pelo peinado hacia atrás era en verdad CJ (Casey Jean), el papel de la actriz de 49 años por la que tiempo atrás suspiraban al verla correr por la playa, con su inconfundible bañador rojo, para socorrer a los bañistas de los peligros del mar.

Considerada como una de las mujeres más bellas y atractivas de los años 90, la actriz rubia, con unas curvas de infarto y una mirada sensual, jamás se sintió a gusto con su apariencia física. «Nunca me sentí hermosa», confesó la intérprete durante una entrevista en una cadena de televisión estadounidense el año pasado. «Siempre me siento como si fuera una criatura extraña», y añadió: «Me siento más cómoda con mi cuerpo cuando hay un hombre enrollado a mí», unas declaraciones que conmocionaron al mundo entero.

En más de una ocasión, la belleza rubia ha hablado abiertamente sobre su estilo cambiante y su relación con el envejecimiento. «Tengo grandes modelos femeninos mayores en mi vida, incluyendo a mi increíble madre, que tienen el brillo, glamour y todo tipo de diversión. El hecho de envejecer no es el final. Sé que tengo mucho que esperar», dijo el año pasado durante una entrevista concedida con la revista W Magazine. «Miro hacia atrás y veo fotos de mí misma cuando tenía 20 años y me entra nostalgia. Sé que suena como un cliché, pero la felicidad tiene mucho que ver con la belleza. La tranquilidad y el control del estrés son muy importantes para sentirse bella y segura».

Sin embargo, la ex modelo de PlayBoy no es la única en el mundo de las celebridades que ha sucumbido a la obsesión por el retoque. Cada vez más estrellas se sienten atraídas por los tratamientos de cirugía estética que prometen la belleza y juventud eternas, tirando al vacío su verdadera identidad y la hermosura natural que las llevó hasta lo más alto.