Álvaro de Marichalar
Álvaro de Marichalar - GTRES

La peligrosa aventura que emprenderá Álvaro de Marichalar

El empresario viajará durante un año por los océanos de todo el mundo en su moto de agua

ABC
MadridActualizado:

Álvaro de Marichalar y su moto de agua son inseparables. El deportista y activista, se sumergirá en una aventura en la que él y su embarcación recorrerán el mundo en una travesía de un año, comenzando el diez de agosto desde Sevilla, según a informado a la revista «Hola».

El empresario no puede tener los pies quietos en la tierra. Cuando no está en el mar navegando, está volando para atender los diferentes negocios que tiene en Londres, Moscú o la Costa Azul. Pero principalmente, su hogar se encuentra en Madrid, en un ático en lo alto de uno de los edificios del barrio de Salamanca, construido por su abuelo Luis de Marichalar, quien en los años 30 fue ministro y alcalde de la capital durante el reinado de Alfonso XIII. «Es mi referente de vida y modelo político», confesaba en un reportaje con la revista «¡Hola!».

Ahora, con motivo del quinto centenario de la primera circunnavegación del planeta que demostró que la Tierra era redonda, el deportista se embarca en un nuevo proyecto. «Magallanes y Elcano supieron arriesgarse y difundir nuestra cultura y valores europeos por todo el mundo. Vamos a conmemorarlo haciendo la misma travesía alrededor del mundo, en una moto de agua que usa un combustible ecológico y biodegradable», explicaba Álvaro. Durante su viaje también cumplirá con otro objetivo y grabará cada momento y cada océano para mostrar el cambio de los océanos en estos últimos quinientos años: «El objetivo es denunciar la pesca ilegal y los vertidos plásticos que contaminan las aguas y la cadena alimenticia».

Álvaro de Marichalar
Álvaro de Marichalar - Instagram

Planes de familia

«Ahora tengo una novia. Llevo un tiempo con ella y a lo mejor me acompaña en alguna etapa», confesaba Marichalar. El activista ha encontrado una compañera sentimental y de viaje con la que compartirá alguna de sus hazañas e, incluso, una familia: «No hay mayor aventura que formar una familia y todos mis hermanos se han lanzado a esa aventura menos yo. ¡A lo mejor en un futuro me caso y tengo hijos!».

A Álvaro le gustaría compartir con su familia alguna de sus arriesgadas aventuras, concretamente con sus sobrinos, hijos de su hermano Jaime y la Infanta Elena: «Me frustra un poco no lograr inculcarles ese espíritu. Aunque lo entiendo, porque asumir peligros extremos no es obligatorio».

Siempre está dispuesto a defender a su seres queridos y en su opinión «alguna prensa es injusta y agresiva con las personas que no nos sometemos a la dictadura de los políticamente correcto». Asegura que las críticas y los ataques les causan dolor pero también les hacen más fuertes: «Cuanto más nos atacan, más sufrimos, pero también nos damos cuenta de lo necesaria que es nuestra actitud y compromiso. Nosotros seguimos aquí, resistiendo como resistieron en esa mítica Numancia».

Su hogar japonés

En 1999, Álvaro reformó la vivienda, la cual ahora es su hogar, que su abuelo construyó en los años 30, al igual que toda la manzana donde se encuentra situado el edificio. El empresario optó por seguir los pasos de la cultura japonesa en la que ninguna habitación tiene una función concreta exceptuando la entrada, cocina y el cuarto de baño. «Es un lugar para recalar cuando vengo a Madrid», comentaba el activista. También algo típico de este estilo de hogar es la escasa decoración y, la poca que hay, tiene que tener un significado para el dueño de la casa, como por ejemplo, la escultura del almirante Blas de Lezo que se encuentra en la entrada sobre una mesa de cristal al lado del retrato de su abuelo: «Es la referencia y el ejemplo a seguir para muchos navegantes como yo. Con una pata de palo, sin un ojo, manco y con una fuerza militar mucho menor, logró vencer heroicamente a los británicos en Cartagena de Indias».

Con su abuelo y el almirante Lezo como referencia, Marichalar siempre está en busca de aventuras. Lleva casi cuarenta años viviendo diversas hazañas en solitario junto a su moto acuática. En 2002 se propuso batir el récord mundial cruzando el Atlántico, logro que consiguió, y al que ahora le quiere añadir un poco más de peligro: dar la vuelta al mundo en su moto como homenaje a Juan Sebastián Elcano y Fernando de Magallanes, los primeros navegantes que rompieron el récord hace quince años.