Peter Marino y Jaime de Marichalar
Peter Marino y Jaime de Marichalar - ARCHIVO ABC

Peter Marino, íntimo de Jaime de Marichalar, acusado de sexismo y racismo

El interiorista fetiche de la «jet set» ha sido demandado por su exempleada y mano derecha

Madrid Actualizado: Guardar
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Peter Marino es casi tan famoso como sus clientes. Con su extravagante aire de motero salido de una ilustración de Tom de Finlandia, este arquitecto e interiorista estadounidense saltó a la fama en los años 70 por redecorar la legendaria «Factory» de Andy Warhol en Nueva York. Y desde entonces no ha parado de embellecer las casas y tiendas de la «jet set» internacional: Giorgio Armani, Calvin Klein y Bernard Arnault figuran entre sus fieles clientes, aunque en España es más conocido por haber reformado el piso de los Duques de Lugo en el madrileño barrio de Salamanca y por su estrecha amistad con Jaime de Marichalar, exmarido de Doña Elena.

Quien ya no le considera un buen amigo es su antigua empleada Deirdre O'Brien, que ahora le acusa de ser un jefe «sexista y racista». O'Brien trabajó para Marino durante catorce años y llegó a ser gerente de su firma de decoración, hasta que hace unas semanas presentó una demanda contra él. La mujer asegura que su patrón inició una campaña de acoso laboral contra ella, tratándola con «comportamientos agresivos y apodos sexistas». La demanda pone en jaque los millonarios contratos que tiene el decorador con marcas de lujo de la talla de Chanel, Céline, Dior, Loewe, Louis Vuitton, Fendi o Bulgari.

«Marino es proclive a intimidar y acosar a sus empleadas mujeres y a las personas de color que trabajan en su compañía», asegura O'Brien en la demanda que presentó hace unos días en los juzgados de Manhattan. «Dado que es el dueño y el jefe, no se tomaron las medidas para frenar su comportamiento», añade en los papeles que han salido a la luz en medios como «Vogue» y «New York Post» y en los que se desvela que Marino también habría insultado a empleados afroamericanos y coreanos. O'Brien dice que denunció todos estos actos de «mobbing» (acoso laboral) ante el departamento de Recursos Humanos y que tras hacerlo fue despedida sin causa.

Despido fulminante

Una portavoz del amigo de Marichalar ha adelantado que el interiorista responderá a todas estas acusaciones en la corte. Pero en el mundillo de la moda se teme que lleve las de perder en este caso. Hace unos años, el diario «The New York Times» publicó un perfil demoledor sobre él en el que se aseguraba que es un jefe «tiránico» al que «le gusta hacer de policía malo». «Las cosas se tienen que hacer como yo quiero. Aprendes eso trabajando para personas como I. M. Pei. ¿Tú crees que no es un tirano a la hora de diseñar? ¿Calvin Klein es un tirano? A la hora de diseñar por supuesto que lo es. Así tiene que ser...», decía el propio decorador en un extraño alegato.

De confirmarse estas acusaciones, Marino podría caer en desgracia como ya le ocurrió a su gran amigo John Galliano. En 2011, el diseñador gibraltareño fue acusado de insultos antisemitas, lo que le costó su cargo de director creativo de la «maison» Christian Dior. Al igual que Galliano, Peter Marino trabaja para las numerosas firmas de lujo del magnate Bernard Arnault (dueño del emporio LVMH), a quien en su momento no le tembló el pulso y fulminó a Galliano por sus desafortunados dichos. «Tolerancia cero contra todo propósito o actitud antisemita o racista...», aseguraba entonces el presidente director general de Dior, Sidney Toledano, en un comunicado difundido por la marca.