Arantxa Sánchez Vicario
Arantxa Sánchez Vicario - Zabulon Laurent/ABACA

La reconciliación de los Sánchez Vicario tras el perdón de Arantxa

La extenista barcelonesa confirma que pidió perdón a sus hermanos y madre: «Les necesitaba»

Barcelona Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La cuatro veces campeona de un Grand Slam -ya retirada- ha vuelto a ser Arantxa Sánchez Vicario con todas sus letras. Al menos en el plano familiar. Lo confirmó anoche en una entrevista para TV3. «Yo di el primer paso para la reconciliación con mis hermanos. Les pedí perdón y lo aceptaron. Les necesitaba, especialmente a Emilio, que siempre ha estado a mi lado». Con estas palabras, Arantxa anunció que se ha reconciliado con la saga Sánchez Vicario, con su saga, de la que forman parte sus hermanos Emilio y Javier, y su madre Marisa. Y lo hace tres años después del fallecimiento de su padre, Emilio.

La emisión de la entrevista en la televisión autonómica catalana ha coincidido con el final del periodo estival que la extenista ha disfrutado en España. Concretamente en S’Agaró (Gerona) y en una casa que, según avanzó «Vanitatis», supuestamente habría vendido hace un tiempo para hacer frente al pago de distintas deudas. Sin embargo, la entrevista de Arantxa se grabó en Miami (EE.UU.), lugar de residencia de la deportista, que intenta así pasar desapercibida y protegerse del acoso a su vida personal.

Parece, pues, que la ruptura de la gran familia del tenis español puede haber llegado a su fin. Punto. Juego. Set. ¿Y partido? Lejos queda aquel 2012, año en el que firmó y publicó un libro contra su familia. El punto de mira se fijó entonces en su padre, al que acusó de haber controlado sus ganancias y de haberla arruinado. Como consecuencia de esta situación inició un proceso judicial y se deshizo de bienes inmuebles. Y se trasladó a vivir a Miami con su entonces marido, Josep Santacana, y sus hijos: Arantxa y Leo.

La custodia

El que ya no forma parte de la saga es Santacana. Y tampoco parece que esté cerca una reconciliación entre ambos o una simple conllevancia, en tanto que tienen dos hijos en común. Precisamente, en juego está la custodia que comparten para poder educar y disfrutar de Arantxa y Leo, menores de edad. La separación de Arantxa y el empresario se produjo hace un año y medio, tras una década en pareja.

En los días de Arantxa en la Costa Brava catalana también ha influido el asunto judicial de esta custodia por sus hijos. La extenista no ha viajado a España hasta que no ha tenido la autorización judicial para ello, pues Josep y los niños hicieron lo propio, cruzando el Atlántico, tras la correspondiente autorización del juez.

En cualquier caso, Arantxa parece reconducir su vida personal. Al menos la familiar. La de su saga. En TV3 se la ha visto sonreír como hacía lustros no se mostraba en público. No todo en su vida es como aquel 1989, cuando la joven Arantxa ganó su primer Roland Garros, ataviada con una muñequera con la bandera de España. Pero, sin duda, la Arantxa de 2019 se le parece mucho.