Los sabuesos del ADN en las demandas de paternidad

Pepe Navarro y Manuel Díaz «El Cordobés», los últimos beneficiados por este procedimiento

MadridActualizado:

Seis años después de que una sentencia determinase la paternidad de Pepe Navarro sobre Alejandro, hijo de Ivonne Reyes, el caso vuelve a estar en el centro del foco mediático. Esta semana ha sido uno de los temas más comentados en tertulias radiofónicas, de televisión y medios de comunicación en general tras conocerse que Andrea, hija del periodista y Eva Zaldívar, se habría sometido a una prueba de ADN. Esta prueba se realizó para contrastar con la de un tenedor utilizado por Alejandro Reyes que había sido conseguido, sin el consentimiento del menor, por un detective privado. La prueba del ADN resultó negativa. Esto significa que el periodista no es el padre biológico de Alejandro.

En cuanto al procedimiento de obtención de las muestras para el ADN a través del tenedor del menor, José Aníbal Álvarez, abogado de Ivonne Reyes, ha señalado a este periódico que «de haberse practicado se habría invadido la intimidad de un menor que no ha dado su consentimiento, ni él ni su madre que es la tutora». Además, esa muestra «no se ha realizado por orden judicial, sino de forma privada sin que tenga ningún mínimo de garantía».

Colisión de dos derechos

Según fuentes legales consultadas por ABC «esta prueba se considera, con carácter general, como una violación a la intimidad». Sin embargo, en este caso concreto «al colisionar dos bienes jurídicamente protegidos, el derecho a la intimidad cede frente al derecho que toda persona tiene de conocer su procedencia biológica. Ya que este derecho se considera de rango mayor». Por lo tanto, se permiten «todo tipo de medios para la investigación de la paternidad y maternidad». Por ello, de ser cierto el resultado de la supuesta prueba obtenida con el tenedor, ésta sería admitida por el Tribunal que analizase el caso de la filiación.

No es la primera vez que se recurre a la recogida de objetos utilizados por una determinada persona en un lugar público para obtener su «huella genética» y poder estudiarla en un laboratorio. Saúl Pérez, director del despacho Pleka Investigaciones, advierte que este tipo de investigaciones están muy restringidas. «Tiene que provenir de un interés legítimo, es decir, una relación familiar, laboral o mercantil».

Casi medio siglo tuvo que transcurrir para que Manuel Benítez «El Cordobés» reconociese como hijo a Manuel Díaz, fruto de una relación extramatrimonial con María Dolores Díaz. La prueba de ADN presentada ante el tribunal pertenecía a una servilleta utilizada por el torero e incautada por un detective privado, la cual constituyó un indicio positivo del 99,9 por ciento. «Para este tipo de situaciones, la saliva es lo que da una mayor fiabilidad a la hora de estudiar el ADN», manifiesta Saúl Pérez. «El Tribunal Supremo dicta que la basura, colillas, latas, cleenex…que se usen por una persona, se depositen en un lugar público y ya no sea de su propiedad, pueden ser utilizados para una posterior prueba de paternidad», declaró Fernando Osuna, abogado que llevó el caso de Manuel Díaz. Al presentar los resultados obtenidos de la servilleta ante el juez, éste obligó a Manuel Benítez a realizarse la prueba de ADN en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. Con esta prueba se pudo confirmar lo que era un secreto a voces en el mundo de los toros. «En este tipo de casos, además de la prueba de ADN obtenida, es recomendable utilizar otras de apoyo como testigos o el parecido físico entre el presunto padre e hijo», explicó Osuna.

El problema en el caso de Pepe Navarro es que su paternidad sobre Alejandro está ya determinada por una sentencia de junio de 2010. En su momento, el periodista dispuso de 20 días para presentar un recurso de casación, pero al no hacerlo la sentencia se convirtió en firme. En julio de 2012 Navarro solicitó una apelación ofreciéndose incluso a que su ADN se cotejeara con el del hijo de Ivonne, que de resultar negativa le eximiría de pagar una pensión de 850 euros al mes. La demanda presentada fue denegada por transcurso del plazo. Por ello, según fuentes consultadas, « tendrían que aportarse pruebas muy contundentes para reabrir un pleito, queda a la discrecionalidad del Tribunal, que en la mayoría de los casos lo rechaza».