Pamela Anderson
Pamela Anderson - OLIVER MOTTOS

La «sirena» Pamela Anderson emerge en la playa de Marbella

La actriz canadiense pasó por la Costa del Sol para inaugurar un club a la orilla del mar, que será punto de encuentro de celebrities este verano

MARBELLA Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Caía la noche del pasado sábado cuando Pamela Anderson salió de la zona de privada de Playa Padre pisó la arena y se adentró en las aguas de Marbella. Tras ella fueron buena parte de los anfitriones de la fiesta de inauguración de este beach club. A punto de cumplir 50 años, la actriz canadiense, célebre por su papel de C.J. Parker en la teleserie «Los vigilantes de la playa», sigue teniendo dotes de sex-symbol. La explosiva socorrista es ahora una madura despampanante que, más que hacer un pacto con el diablo para conservar la eterna juventud, se ha puesto en manos de una legión de cirujanos plásticos que han eliminado arrugas, actuando con eficacia contra los estragos del tiempo.

Pero Pamela sigue siendo una femme fatale allí por donde va. Su mirada penetrante fue lo primero que se percibió en cuanto bajó de la parte trasera del Mercedes Clase E que la llevó hasta la playa del Cable de Marbella, procedente de la Costa Azul (en Cannes presentó la versión cinematográfica de la serie que la hizo famosa). Tras cortar la cinta inaugural y la alfombra roja de rigor, apenas pronunció un par de frases para reconocer que «estoy enamorada de Marbella» y que esta será «una visita rápida, pero muy buena». En el club Playa Padre vivió lo mejor de la noche marbellí desde una mesa privada en la que no faltó una suculenta cena y la música de la Dj londinense Ashley James. Entre los vips que presenciaron la inauguración estuvieron las modelos Charlotte de Carle y Vogue Williams, y el presentador Nick Ede.

Eva Longoria

Todos arroparon a María Bravo en su nueva aventura empresarial. La organizadora en Marbella de la Gala Global Gift, proyecto cuya gran impulsora es la actriz Eva Longoria –y que ya ha extendido a ciudades como Madrid, París o Londres–, ha conseguido traer hasta la capital de la Costa del Sol a algunas de las estrellas internacionales de la moda, el cine o el deporte, en la fiesta que preside cada verano en el hotel Don Pepe, y cuyo objetivo es recaudar fondos para su fundación.

La amistad entre María Bravo y Eva Longoria hizo creer que se aventuraban juntas en este proyecto empresarial. Sin embargo, la propia Longoria negó en su día su participación en Playa Padre: «No quiero poseer nada en Marbella, porque es un lugar para evadirme y no deseo nada que me ate», aseguró la actriz el pasado verano. La labor de Longoria en Marbella es meramente filantrópica: viene a apoyar la Global Gift, como también lo hará con este nuevo establecimiento.