Sam Smith, desconectado tras los Oscar

El cantante abandona Twitter después de un aluvión de críticas por decir que era el primer ganador de un Oscar «abiertamente gay»

CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

Dicen que muchos actores han sido víctimas de la maldición del Oscar, por la que nada más recibir la estatuilla su carrera cae en picado: Mira Sorvino, Marisa Tomei, Cuba Gooding Jr. o Geena Davis la han sufrido. Sam Smith podría pensar que el efecto maligno del Oscar se extiende también a los cantantes. Desde su victoria en la categoría de la mejor canción en la gala del pasado domingo, encadena malas noticias. Primero fue su actuación en la ceremonia. «¿No desafina Sam Smith?», se preguntaba todo el mundo en Twitter mientras el británico ponía voz a «Writing’s on the Wall», el tema de la última película de James Bond por la que se llevó el Oscar. «Fue el peor momento de mi vida», reconoció después a la BBC. «Canté horrible, lo odié cada minuto».

Pero la bomba de la noche la dejó en su discurso de aceptación del premio, en el que dedicó la estatuilla «a la comunidad LGBT de todo el mundo» y afirmó ser la primera persona abiertamente gay en recibir un Oscar. Además de la lamentable hinchada homófoba que sacude las redes cada vez que hay una referencia homosexual por parte de un famoso, miles de personas en Twitter no pudieron contener la mofa ante una declaración en la que Smith se había pasado de frenada.

El cantante británico no es, ni de lejos, el primer gay que reconoce serlo y gana un premio de la Academia (entre ellos, el español Pedro Almodóvar). Quien de verdad agitó el asunto fue Dustin Lance Black, ganador del Oscar al mejor guión original en 2009 por «Milk». Se lo hizo saber a Smith por Twitter, en un mensaje donde colgaba el vídeo en YouTube en el que aceptaba el premio y reivindicaba su condición homosexual. Además, Sam Smith es amigo del novio del novio de Black, algo de lo que este último también hizo una broma en su mensaje en la red social: «Si no sabes quién soy, quizá es el momento de dejar de mandar mensajes a mi prometido».

Se retracta

Smith no tardó en reconocer su error y explicó que su intención no era decir si él es el primero, el cuarto o el centésimo gay en ganar el Oscar, sino poner énfasis en la comunidad LGBT «a la que tanto amo». Y se disculpó directamente con Black por su metedura de pata.

Todo eso no fue suficiente y la cascada de críticas e insultos fue tal que optó por desconectarse de Twitter y aplacar la tensión con Martinis agitados, no mezclados. No es el primer famoso que se despide de las redes sociales ante el acoso de los «trolls». Lena Dunham, la creadora de la serie «Girls», dejó Twitter e Instagram durante un tiempo porque «no era un lugar seguro para ella emocionalmente». Sinead O’Connor hizo lo mismo por recibir «demasiados abusos». Alec Baldwin se fue después de que criticaran a su mujer, la española Hilaria Thomas. La rapera Iggy Azalea lo dejó por «el odio y la mezquindad» que puebla Internet. Algo deben tener las redes sociales, porque todos ellos han regresado. Y la vuelta de Sam Smith es cuestión de tiempo.