El Octopus anclado en el puerto de Génova, en 2010
El Octopus anclado en el puerto de Génova, en 2010 - Kika Press

El superyate de Paul Allen sale a la venta por casi 300 millones

A bordo del Octopus, el que fuera el co-fundador de Microsoft surcó todos los mares del planeta

Los Ángeles Actualizado: Guardar
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Si usted es aficionado a navegar y tiene 325 millones de dólares -293 millones de euros-, ya puede hacerse con uno de los superyates más legendarios que se han construido. Se trata del Octopus, propiedad del co-fundador de Microsoft Paul Allen, quien en 2018 pasó a mejor vida. Tenía 67 años.

En 1983, Allen abandonó el gigante tecnológico que creó junto a Bill Gates con 26.000 millones de dólares en el bolsillo, según los analistas de «Bloomberg». A través de su sociedad familiar, Vulcan Inc., adquirió equipos deportivos -Portland Trail Blazers y Seattle Seahawks, de la NBA-, bienes inmuebles y obras de arte. Además, invirtió en startups. En resumen, empezó disfrutar de su tiempo a su manera y a golpe de talonario. Como jamás se casó ni tuvo hijos a quienes dejar su imperio, su hermana Jody Allen se puso al frente de sus bienes. Y casi un año después de su muerte, ella ha decidido subastar sus pertenencias: desde un avión para poner satélites en órbita a su jet privado. Y, por supuesto, sus tres yates: el Octopus -a través del intermediario Fraser and Burgess-, el Tatoosh y el Medusa.

El Octopus sin duda fue su juguete más querido, una nave icónica a bordo de la cual Allen exploró lugares remotos, desde la Antártida al Pacífico sur. Entre los descubrimientos que se le atribuyen, destacan el Musashi, un portentoso acorazado japonés hundido durante la Segunda Guerra Mundial frente a las costas de Filipinas, y el avión militar estadounidense Lexington, hallado en el mar de coral. Allen hizo del Octopus, actualmente anclado en Antibes (Francia), mucho más que una embarcación de recreo.

la piscina y el helipuerto de la embarcación
la piscina y el helipuerto de la embarcación - ABC

Con 126,2 metros de eslora, entre las caracteríticas más destacadas de este yate construido en Alemania y que fue entregado a Allen en 2003, figuran ocho generadores diésel. Capaz de acomodar a 26 invitados dentro de sus 13 cabinas, también cuenta con 30 cabinas para 63 miembros de la tripulación. Su submarino Pagoo tiene capacidad para 8 invitados y una autonomía de 8 horas. Además, dos helipuertos, dos barcas salvavidas, una maquina para explorar el océano, varias motos de agua, un centro de investigación submarina, una cámara hiperbárica y un club de mar con bar. Equipado con spa y piscina, el barco dispone de tres ascensores, una biblioteca, cine, gimnasio y pista de baloncesto.

Estrellas del rock

Aquí se han celebrado fiestas memorables -solía anclar en la bahía de Cannes durante su festival de cine- y por aquí han transitado estrellas de la música: Mick Jacker grabó un álbum que estrenó en el 2011, y en él navegaron U2 y Johnny Cash, antes de fallecer. Tal y como escribió Paul Allen en sus memorias, «es menos un Bentley que un Range Rover. Octopus fue capaz de llevar a cabo cada misión que yo soñé para él».

Allen no solo dedicó su nave a la investigación, sino que en ella celebró grandes fiestas
Allen no solo dedicó su nave a la investigación, sino que en ella celebró grandes fiestas - ABC