Felipe de Marichalar no pierde detalle de la faena de su amigo Gonzalo Caballero en la plaza de Pamplona
Felipe de Marichalar no pierde detalle de la faena de su amigo Gonzalo Caballero en la plaza de Pamplona - EFE

Toros, verbena y buena mesa, los sanfermines de Felipe de Marichalar

El hijo de la Infanta Doña Elena viajó esta semana a Pamplona en compañía del torero Gonzalo Caballero y su familia

PamplonaActualizado:

Pamplona entonará hoy el «Pobre de mí», el cántico que marca el final de nueve días de interminable jolgorio popular. Con cierta nostalgia toca desanudar el pañuelo del cuello y desprenderse del uniforme blanco. La ciudad se vacía y recupera la tranquilidad. Para algunos ha sido su primer año, otros repiten. Este es el caso de Felipe de Marichalar, quien en 2017 ya se dejó ver por las calles de Pamplona en San Fermín. La experiencia no le defraudó y esta semana ha vuelto a ser partícipe de la fiesta.

Como siempre, son dos los motivos que le llevan a viajar hasta allí; por un lado, las ganas de diversión como cualquier otro chico de su edad; por otro, su sólida amistad con Gonzalo Caballero, a quien acostumbra a seguir por los ruedos de nuestra geografía. El espada madrileño toreó el pasado domingo en Pamplona. En el tendido, además de Felipe, contemplaron la faena su madre Chiqui del Hoyo y su hermano Richi Caballero. La presencia del hijo de la Infanta Doña Elena no era difícil de detectar, puesto que era de los pocos que no cumplió con la vestimenta que rige estos días. Felipe se sentó en la plaza con su americana azul marino -a pesar de los casi 30 grados-, camisa blanca y chinos claros. El pañuelo, en lugar de al cuello, se lo llevó a la boca para tratar de contener los nervios de ver a su amigo, de gris perla y oro, cara a cara, con el peor lote. A pesar de ello, consiguió matar bien a la segunda al tercer toro de la tarde y su amigo aplaudió la hazaña desde la contrabarrera. El susto vino con el último toro cuando Caballero sufrió una fuerte voltereta. Afortunadamente, salió ileso.

Felipe de Marichalar junto algunos amigos, flanqueado a la izq. por Gonzalo Caballero, a su dcha. Richi Caballero y delante, la madre de estos.
Felipe de Marichalar junto algunos amigos, flanqueado a la izq. por Gonzalo Caballero, a su dcha. Richi Caballero y delante, la madre de estos.

La cuadrilla no se retiró muy tarde esa noche de domingo, puesto que al día siguiente Caballero recogía un premio en el hotel Sancho Ramírez. La pasada Feria de San Fermín el torero sufrió una cogida de un complicado sexto toro de José Escolar, pero ello no fue óbice para rematar una faena que le ha servido para recibir el pasado lunes el galardón «Detalle para el Recuerdo».

Marcha nocturna

Al caer la noche del lunes, Felipe y sus amigos se unieron a una de las fiestas que inundan las calles estos días. En concreto, opto por la concurrida carpa instalada en la cuesta de Labrit. Copa en mano, el hijo de la Infanta Doña Elena bailóa ritmo de reguetón, Taburete y otras músicas populares de la zona. Posteriormente, se dejaron ver por los bares de San Nicolás -El Tinglado, entre otros- en pleno casco antiguo de la ciudad. Su presencia llamó la atención de algunos jóvenes que se fotografiaron con él. «Fue muy majo y no le importó pararse», relata uno de ellos que se encontraba en el mismo bar. Durante estos días, además de fiesta y toros han aprovechado para degustar algunos de los menús típicos que sirven los restaurantes por San Fermín a base de verduras y carnes y de sus interminables barras de pinchos.