Tiger Woods
Tiger Woods - AFP

El triunfo de Tiger Woods hace olvidar todas sus polémicas sexuales

El golfista es uno de los muchos casos de ídolos deportivos y sociales que se viene abajo por un lío de faldas

ABC
MadridActualizado:

Todavía resuenan los ecos del triunfo de Tiger Woods en el Masters de Augusta y el protagonista aún vive en una nube. De hecho, según reconoció nada más terminar, lo único que ansiaba era poder disfrutar de la victoria con sus seres queridos y aparcar los palos de golf por unos días. A sus 43 años, su profesión le requiere ser más comedido con los tiempos para que su cuerpo no vuelva a reventar. Ya ha sufrido doce operaciones quirúrgicas y su cuerpo necesita cada vez más cuidados.

Esta vuelta al trono recuerda la vida de Woods, rodeada de polémicas. Los escándalos sexuales en Estados Unidos tienen su propio canon. Y una parte fundamental de esa narrativa morbosa es la disculpa en público como la formulada a principios de 2010 por Tiger Woods, cuando el multimillonario artista del golf rompió el estricto silencio mantenido desde que salieran a la luz sus compulsivas relaciones extramaritales con al menos una docena de mujeres: «Lo que he hecho no es aceptable y yo soy la única persona que tiene la culpa». Desde entonces se ha sometido a terapia para controlar su adicción sexual.

Tiger Woods es uno de los muchos casos de ídolos deportivos y sociales que se viene abajo por un lío de faldas. Millonarios, famosos, adorados por muchedumbres, un escándalo sexual da al traste con su prestigio y nada, ni el dinero ni los méritos deportivos, les salvan de la crítica y el rechazo. Casos hay a cientos. Algunos consiguen solventar la situación de aquella manera, como Becker, Beckham, o Ronaldo (el brasileño). Otros, caen en desgracia y no levantan cabeza. Le pasó a Maradona con la droga y a Gascoigne con el alcohol.