McGowan y Argento, durante una manifestación feminista en Roma, el 8 de marzo
McGowan y Argento, durante una manifestación feminista en Roma, el 8 de marzo - EFE

El ultimátum de Asia Argento a Rose McGowan sacude el «#MeToo»

Guerra abierta entre las lideresas del movimiento, semanas después de que Argento fuera acusada de abusar de un menor

Los ÁngelesActualizado:

Donde hubo miel, hoy hay espinas; donde floreció la amistad, ahora queda puro odio. Y no es un poema. Es la triste realidad de las actrices Asia Argento (42) y Rose McGowan (45). La primera, víctima de acoso y supuesta acosadora; la segunda, heroína y verdugo al mismo tiempo. Juntas desvelaron los abusos sexuales sufridos por parte del productor Harvey Weinstein (66), y cómo sintieron su puño de hierro. De la mano, ambas acudieron a manifestaciones de protesta a lo largo del último año y se erigieron c omo lideresas del movimiento «#Metoo», una corriente que ha puesto patas arriba la industria del entretenimiento estadounidense.

Poco después de que Asia Argento sufriera la pérdida de su pareja -el célebre chef, Anthony Bourdain, quien se suicidó el 8 de junio en Francia-, y mientras todavía guardaba el duelo, Rose McGowan escribió en su cuenta de Twitter que Argento era una «depredadora» de menores por haberse acostado con el actor Jimmy Bennett (22) cuando tenía 17 años. La actriz italiana, hija de Darío Argento, uno de los realizadores más destacados de su país, ayer le dio 24 horas a McGowan para retractarse. «Querida @RoseMcGowan. Con verdadero pesar te doy 24 horas para retractarte y pedirme disculpas por las horrendas mentiras vertidas sobre mí en tu declaración del 27 de agosto. Si no lo haces, no tendré otra opción que tomar medidas legales inmediatas».

Versiones opuestas

Más allá de esa acusación en las redes sociales, McGowan explicó a «The New York Times» que su actual pareja, el modelo Rain Dove, había intercambiado mensajes de texto con Argento, donde ella admitía haber tenido sexo con Bennett. El propio Dove confirmó estas palabras a la CNN. Y precisamente en el rotativo neoyorquino, uno de los medios que destapó el caso Weinstein, se afirmó que Argento había llegado a un acuerdo con Bennett para pagarle una gran cantidad de dinero por su silencio, cifra que habría abonado el malogrado Bourdain. En el mismo reportaje, el diario aseguraba que existían documentos donde se probaban las acusaciones. Para «The New York Times», Bennett fue «asaltado» por Argento en un hotel de California, donde la edad de consentimiento es de 18 años.

Rose McGowan y su novio, Rain Dove
Rose McGowan y su novio, Rain Dove - EFE

Asia Argento no tardó en desmentir la historia a través de «The Huffington Post»: «Niego con firmeza y me opongo a los contenidos del artículo del ‘‘The New York Times’’ del 20 de agosto de 2018. Estoy conmocionada y herida. Nunca he tenido una relación sexual con Bennett». Más tarde, el abogado de la actriz, Mark Heller, explicó que fue Bennett quien «atacó» sexualmente a su cliente, aunque «Asia, entonces, prefirió no denunciarle». La réplica llegó de Gordon K. Sattro, representante legal del joven: «Si tengo que resumir en una sola palabra la carta de Asia y su abogado al ‘‘Times’’, sería ‘‘hipócrita’’. Su declaración es egoísta, difamatoria y ofensiva, no solo para mi cliente, sino para las víctimas silenciosas. Ella está presuponiendo que su verdad es la verdad real debido a su posición en este movimiento («#MeToo») y su visión delirante de su importancia dentro de él». La guerra no ha hecho más que empezar.