La colección cápsula con la que la firma Pinko ha querido celebrar la llegada del hombre a la Luna
La colección cápsula con la que la firma Pinko ha querido celebrar la llegada del hombre a la Luna - ABC

El astronauta aterriza en la pasarela

Pierre Cardin y Courrèges lanzaron en los años 60 colecciones de un vanguardismo inusitado que han influido de modo determinante en la moda de nuestros días

Madrid Actualizado: Guardar
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La llegada del hombre a la Luna hace ahora 50 años conmocionó al mundo. Y al igual que en otras esferas de la vida social y cultural tuvo un gran impacto en la moda. Nunca hasta entonces se habían utilizado tejidos técnicos, ahora tan de moda, ni el «total look» de blanco nuclear. Ni los cuellos fueron nunca antes de una forma tan galáctica, ni los sombreros habían parecido hasta entonces cascos de astronauta.

Para aquellos románticos que quieran pensar que aquel día el hombre llegó a la Luna, y no que la NASA tuvo que compincharse con Hollywood para laborar un corto y batir en fechas la llegada del enemigo «ruso» a nuestro satélite, la inspiración «lunar» cobra aún más sentido. El modisto futurista André Courrèges ya había lanzado en 1964 su colección «Space Age» -o «Era Espacial». En ella, las botas planas adaptadas al pie en color blanco o en plata dominaban la escena. Y estas llamadas «Space Boots», supusieron un antes y un después en el mundo del calzado, abriendo la puerta a modelos más cómodos y ergonómicos, en cierto modo precursores de las zapatillas deportivas de hoy en día.

La colección «Space age» que creó Pierre Cardin
La colección «Space age» que creó Pierre Cardin - ABC

Las siluetas de Courrèges hacían referencia siempre a figuras geométricas. Los vestidos y abrigos se convertían en trapecios, rectángulos, cuadrados y triángulos. Las gafas, exageradas, blancas y en acetato, ocultaban una gran parte de la cara. Yves Saint Laurent, por su parte, lanzó su vestido «A» y su colección «Mondrian» en 1966, inspirándose también en la geometría.

Pero quizás el más temprano impulsor de la moda galáctica fuese Pierre Cardin, otro contendiente de la moda futurista influida enormemente por la era espacial. Pietro -Pierre años después- había nacido en un pequeño pueblo del Veneto italiano en 1922. Cuando solo contaba con dos años, sus padres tuvieron que emigrar a Francia como resultado de las hambrunas tras la Primera Guerra Mundial. Allí se convirtió en un francés tan de pro como lo era su padre y comenzó su carrera en la moda como aprendiz en un taller con tan solo 14 años. Cuando fundó en París su propia casa de modas en 1950, ya llevaba un buen bagaje del taller de Paquin, de años en la casa de Elsa Schiaparelli y en Christian Dior.

Diseño de Pierre Cardin inspirado en los trajes de los astronautas
Diseño de Pierre Cardin inspirado en los trajes de los astronautas - ABC

Las colecciones de Cardin llamaron la atención por lo distintas que eran a todo lo anterior. En 1954 Cardin inventó el «vestido burbuja» y en 1959 se marchó a la conquista del mercado japonés. Su visita a la NASA en 1970 no hizo más que aumentar su admiración por los vestidos modernos y rompedores, de corte minimalista y galáctico. Tras probarse el atuendo que los primeros astronautas llevaron a la Luna, Cardin se quedó tan admirado que incluso diseñó su propia versión para la NASA.

Jean Shrimpton con la versión del traje de astronauta que diseñó Courrèges
Jean Shrimpton con la versión del traje de astronauta que diseñó Courrèges - ABC

Y es que ya desde el inicio de los 60, las revistas más importantes del mundo de la moda de aquel momento dedicaron números y portadas a la moda galáctica. Son famosos los reportajes de Richard Avedon fotografiando a Jean Shrimpton con una versión del traje de astronauta para «Harper’s Bazaar», del mismo modo que las sesiones protagonizadas por Audrey Hepburn con atuendos y accesorios de Courrèges y fotografiadas por Douglas Kirkland en 1965 han quedado grabadas en nuestro inconsciente colectivo. Como dijo Yves Saint Laurent en 1966: «La moda ha cambiado desde la «explosión» de Courrèges». Y en realidad, Courrèges había diseñado inspirado en la era espacial.