Doña Letizia y Máxima de Holanda - REUTERS

Doña Letizia brilla espectacular entre reinas y duquesas en Inglaterra

Cherubina, una marca sevillana, estrella de la jornada de la Orden de la Jarretera

MadridActualizado:

Con ocasión de la entrega de las condecoraciones de la Orden de la Jarretera a Don Felipe y a Guillermo de Holanda, Doña Letizia dio una lección de estilo

El Rey y Guillermo de Holanda fueron investidos ayer como caballeros de la Orden de la Jarretera en el Castillo de Windsor. Pero las imágenes más vistosas y repetidas son las de las dos reinas consortes, Doña Letizia y Máxima de Holanda, que acudieron muy elegantes al acto. Doña Letizia destacó por bordar el protocolo de la ceremonia y por acertar con un favorecedor tocado negro. La Reina Letizia escogió una joven marca sevillana, Cherubina, una enseña que se ha hecho un hueco en el mundo de los tocados y la ropa de fiesta. Además de tratarse de una marca española al 100%, el precio del vestido era de 280 euros, más que razonable si se compara con otras marcas que a menudo utilizan las reinas y princesas europeas. El vestido, impecable, tenía mangas abullonadas y puños abotonados y cuello perkins.

Con ese modelo, llamado Didi, Doña Letizia cumplió a rajatabla con el protocolo que imponía la situación -vestido discreto bajo la rodilla, brazos cubiertos y ausencia de escote- rematando el atuendo con un favorecedor tocado acompañado por una peonía lateral y plumas de oca en negro, una diadema de 240 euros obra de la misma marca. Por fin la Reina Letizia ha dado con un tocado que le favorece y que no empequeñece sus rasgos. Muy al estilo de la exjequesa de Qatar, Doña Letizia dejaba únicamente ver las entradas de su cabello con la diadema negra de Cherubina, añadiendo una redecilla delantera que enmarcaba un rostro muy bien maquillado.

En Cherubina están de enhorabuena. Aunque no es la primera vez que la reina elige la marca, ya que escogió un vestido rojo de la colección para el Desfile de las Fuerzas Armadas en Sevilla hace un par de semanas, se trata de un espaldarazo internacional importante para esta pequeña empresa de tocados que nació en 2003 y solo recientemente se apuntó al carro del prët-à-porter de novia e invitada.

REUTERS
REUTERS

Los maravillosos pendientes que escogió ayer la Reina, pertenecieron a la Reina Victoria Eugenia y fueron un guiño al país de nacimiento de la bisabuela del Rey Don Felipe. Doña Letizia llevaba también un broche en forma de flor hecho con brillantes que perteneció a Doña Sofía y su anillo dorado de Karen Hallam. Los zapatos, unos impecables salones negros de cocodrilo de Manolo Blahnik, un español que vive en Inglaterra.

Ninguna de las «royals» ayer presentes en el acto hizo sombra a Doña Letizia. Catalina de Cambridge, que vestía con colores similares, había escogido un modelo de la británica Catherine Walker, una de las favoritas de la princesa Diana, con un tocado negro más cursi y exagerado. Por otra parte, Máxima de Holanda, siempre impecable, lució ayer algo más corriente, eligiendo un discreto atuendo rosa similar a algunos modelos frecuentes en la alfombra roja de estos años pasados, dejando atrás sus siempre comentados tocados y sus habitualmente vistosos accesorios.