Los Reyes posan junto a la poeta Ida Vitale (centro), la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo (segunda, a la derecha), el ministro de Cultura, José Guirao (primera fila, a la izquierda) y otras personalidades, en la entrega del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes
Los Reyes posan junto a la poeta Ida Vitale (centro), la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo (segunda, a la derecha), el ministro de Cultura, José Guirao (primera fila, a la izquierda) y otras personalidades, en la entrega del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes - EFE

Los errores de José Guirao con el chaqué en la entrega del Premio Cervantes

El ministro de Cultura ha cometido varios fallos que tienen fácil solución

MADRIDActualizado:

En la entrega del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2019, que ha tenido lugar esta mañana en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, no solo Doña Letizia ha sido examinada con lupa por la elección en su guardarropa. Para esta ocasión, la Reina ha rescatado un vestido gris perla sin mangas y con cinturón incorporado de Carolina Herrera conjuntado con un abrigo del mismo color. Para completar el conjunto, ha optado por unos zapatos y una cartera de piel de pitón de Magrit. Una opción muy acertada para el acto al que asistía.

Sin embargo, en la fotografía de las autoridades junto a la poeta uruguaya Ida Vitale, quien ha recibido el Premio Cervantes, hay otra gama de grises que destaca sobre las demás. Se trata del pantalón del chaqué del ministro de Cultura, José Guirao. El largo de los camales ha sido sin duda un error de indumentaria que no se puede pasar por alto, ya que le hace hasta tres pliegues, cuando el protocolo admite solo uno. El mejor ejemplo sobre cómo debe ser el largo del pantalón de un chaqué lo muestra en la misma imagen Don Felipe.

Este no ha sido en único error de Guirao en su chaqué. Las normas de protocolo establecen que la levita solo puede estar desabrochada cuando el caballero que la porta está sentado, al igual que ocurre con los trajes de chaqueta y los fracs. En el caso de Guirao, aparece en la fotografía con la levita desabrochada. Por último, si nos ponemos quisquillosos, el ministro de Cultura también debería de haber pasado por una tienda de arreglos para solucionar el largo de las mangas, tanto de la levita como de la camisa. Quedan demasiado largas y además están descompensadas.