Inès de la Fressange posa para ABC en Madrid
Inès de la Fressange posa para ABC en Madrid - Ángel de Antonio

Inès de la Fressange «No era consciente de mi notoriedad»

La embajadora oficial de Roger Vivier visitó esta semana el corner de la marca en Madrid

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Inès Marie Lætitia Églantine Isabelle de Seignard de La Fressange, más conocida como Inès de la Fressange, ha visitado España con motivo del primer aniversario de la tienda de Roger Vivier en Madrid. Hemos aprovechado la ocasión para preguntarle en exclusiva por su carrera profesional y su vida. «Llevo 17 años con Vivier y mi trabajo es muy variado, no me cansa».

Representar a una marca francesa de alto nivel no solo significa encontrar a la prensa y salir en las fotos, sino que en el caso de Inés supone además involucrarse en el diseño del mobiliario, el visual merchandising de las tiendas y la selección de los equipos de venta.

¿Cómo comenzó todo?

Muy joven, aún en el colegio, comencé a ser modelo. Pero fue mi colaboración con Chanel, cuando yo tenía unos 23 años, la que supuso un antes y un después. Alcancé un nivel de notoriedad del que no era consciente. Estuviese en Japón, en París o en Londres, la gente me saludaba por la calle. Si veía en algún viaje una bicicleta negra aparcada frente a una tienda y comentaba que me gustaba, me la encontraba en mi oficina al volver a París. En Japón se emocionaban y lloraban al saludarme y me regalaban hasta cerezos en flor. Viajaba en Concorde en los años 80 e incluso tenía una ayudante solo para contestar las cartas que llegaban a mi nombre a Chanel.

La Marianne

Esta «princesa» de la moda, por la que Karl Lagerfeld había apostado, vio su relación con el kaiser fenecer, debido al hecho de que Inés fue elegida para ser rostro de la Marianne, escultura que representa a la República Francesa, un honor que pocas han disfrutado, entre otras Brigitte Bardot, Catherine Deneuve o Laetitia Casta. A Lagerfeld no le gustó que Inés aceptase este honor, probablemente consciente de que por aquel entonces la famosa era una jovencita que él había sacado a la esfera pública y no él mismo, un hombre inteligente y tozudo que llegó a colmar sus sueños de notoriedad y éxito solo hacia el final de su vida.

Inès de la Fressange junto a Karl Lagerfeld, en París en 2011
Inès de la Fressange junto a Karl Lagerfeld, en París en 2011 - ASOCIATED PRESS

Tras sus inicios con Roger Vivier, la modelo, aristócrata y diseñadora francesa decidió también crear su propia marca homónima.

¿Qué buscaba al crear sus propias colecciones?

Buscaba ofrecer ese tipo de atuendo sencillo con el que poder asistir a una cena sin complicarme la vida. Quería prendas que yo misma necesito al vestir, ropa elegante pero cómoda, no para la pasarela ni la alfombra roja, sino para la vida misma: un jersey grande que favorezca a la cara, una parka de satén o una camisa nueva que parezca vintage.

¿Cuándo se venderá Inés de la Fressange en España?

El equipo de compras de El Corte Inglés está justo hoy en mi showroom, pero nos hemos cruzado y yo estoy en Madrid con Roger Vivier. Creo que es bueno llegar a un país nuevo de la mano de un especialista local, de un socio que conozca bien el terreno.

¿Mantiene sus colaboraciones con Uniqlo?

Sí, me gustan los proyectos a largo plazo y la fidelidad profesional. Ahora saldrá la colección número 14 que lanzo con Uniqlo y me hace feliz porque me permiten elegir el equipo que trabaja conmigo y la definición del tono general de la colección cápsula.

¿Van a seguir sus hijas Nine y Violette su carrera en la moda?

Por el momento parece que no. Pero estoy muy orgullosa de ellas, son dos chicas estupendas. Nine, la mayor, entró a la competitiva «École normale supérieure» y se prepara para ser actriz de teatro. La pequeña, Violette, estudiará Filosofía e Historia.

¿Qué le gusta de España?

Me encantaba comprar las botas de montar y los botos de cuero en El Caballo, pero la marca ya no es igual, ha perdido su encanto (ni la propiedad ni los directivos son los mismos, le explico). Me gustan Zurbarán, El Greco y Velázquez, pero también algo tan opuesto como la isla de Ibiza.

¿Qué consejos les daría a las españolas al vestir?

Que no se obsesionen con los tacones, que cuiden su peso, duerman bien y no exageren con el número de accesorios que llevan. Si sirve de consuelo, que recuerden que a menudo las señoras más adineradas no son las más elegantes.