De Zurbarán

MERCEDES-BENZ FASHION WEEK MADRIDZurbarán, Zuloaga y los años 50

España, el encaje, el color negro y los tejidos de flores reinaron en la pasarela

MadridActualizado:

«Elio Berhanyer siempre me decía que el primer diseñador de moda había sido Zurbarán, porque en sus cuadros inventaba exquisitos ropajes para recrear a Santa Caterina, Santa Casilda o la Virgen María», cuenta Juan Duyos. Y en el día de hoy, homenajes a Elio aparte, los desfiles de la pasarela de Madrid han retomado la estética de Zurbarán, la de Zuloaga, los modelos clásicos de los años 50 y el españolísmo.

Oteyza
Oteyza

Abrió el día OTEYZA, un duo compuesto por Paul García Oteyza y Caterina Pañeda. Tomaron el Teatro Español para crear un espectáculo que unía pintura y moda. Con la colección «Lances» para el otoño - invierno 2019-2020 reivindicaron la sastrería tradicional, el hecho a medida y el folclore español. Presentaron la capa Zuloaga, una reinterpretación del capote segoviano, el sombrero cordobés revisado y las galernas -o abrigos abotonados- de hechuras tradicionales. Todo barnizado con un toque de modernidad minimalista de inspiración Bauhaus y sobre el telón de fondo de la pintura digital de Fernando Mastretta.

Ana Locking mezcló atuendos de superheroes con capa roja y mallas color carne con plumas y máscaras, en una colección inspirada en enigmáticos personajes del futuro, más parecida a una fiesta de disfraces que a otra cosa, si bien incluyó varios vestidos de noche de inspiración española en volantes y transparencias de color negro.

The 2nd Skin presentó una armónica colección inspirada en los años 50 y 60, con patronajes recuperados de esa época y deliciosos vestidos mini en encaje negro con cinturones de grosgrain. Los monos de noche con volantes, los abrigos de pelo de cabra coloreado, los vestidos de escotes asimétricos y los modelos de escote halter se alternaron con algún esmoquin de lentejuelas. Combinaron el negro con tejidos de flores en tonos suaves. La estupenda ristra de vestidos de coctel, fue seguida por femeninos vestidos largos en organza o lame iridiscente, cerrando el pase con un espectacular modelo en tafetán negro con cola. El duo formado por Antonio Burillo, zaragozano, y Juan Carlos Fernández, cordobés, va poco a poco, sin sobresaltos, ganando terreno y exportando a países tan variopintos como el Reino Unido (Harvey Nichols), Francia (The Suites en París) o Qatar, ya que el 80% de su producción se vende fuera de nuestras fronteras.

The 2nd Skin
The 2nd Skin - De San Bernardo

El desfile de Hannibal Laguna mostraba un gran trabajo con algunas piezas memorables como el vestido revestido de red negra o los modelos largos blancos con dibujos geométricos negros. Sus siluetas, como siempre, trabajadas, ajustadas y favorecedoras.

«Marhaba» fue la colección presentada por Roberto Verino, inspirada en unas vacaciones en el enigmático Egipto. En el desfile predominaban los colores arena y blanco, el azul cielo, el lavanda, el tabaco, el gris y el lila: los colores de un atardecer en el desierto. El look explorador se materializó en curiosos pantalones cargo de corte atípico, saharianas en lino, vestidos de seda y capas de gasa. Los pocos estampados presentes recreaban las paredes de una tumba de Luxor. El lino, la gasa y el encaje se declinaban en deliciosas chillabas, combinadas con sandalias de cuero y metal de inspiración egipcia.

Juan Duyos brilló con españolidad, fuerza y buen trabajo. «Quiero reivindicar España, que siempre estamos pendientes de lo que ocurre fuera de nuestras fronteras». Para ello, se inspiró en las prendas clásicas de la moda española, volantes, flecos, encaje, terciopelo -con efecto devoré- y el omnipresente negro que los Austrias pusieron de moda en Europa, ese «luto elegante» y sobrio que Duyos ha alternado con pieles, paño y telas impresas de colores con dibujos de claveles, dalias, y nardos. Homenajeando a Zurbarán, con sus volúmenes, sus grandes capas, metrajes de tejidos ricos y combinación de colores, Duyos retomo el esmoquin y la capa española coronándolos de maravillosos sombreros tipo plato con plumas de gallo teñidas en negro, obra de la experimentada y creativa sombrerera Mabel Sanz. El calzado escogido, botines inspirados en el siglo XIX, estaba hechos en plexiglás, todo un contraste impecable entre tradición y modernidad.

La noche anterior, Moisés Nieto había desfilado en el centro de Madrid, mostrando una colección limpia y futurista, más cerca de Courréges que de su propias colecciones previas, muy suave, moderna y acertada. La combinación de colores, el uso de tejidos elásticos, los redondeles recortados en las prendas y la abundancia de pantalones de ciclista, tan de tendencia, conformaron una colección futurista, cómoda y diferente. Aire fresco en este enero de un Madrid convulso.