Actualidad Córdoba

El ajo negro de La Abuela Carmen llega a Japón

Por Rocío Linares,

La empresa cordobesa La Abuela Carmen se abre paso en el mercado japonés con su ajo negro. La firma, que dirige Manuel Vaquero, ha viajado a Tokio de la mano de la empresa distribuidora Sooki, especializada en productos ecológicos, para participar en la Spain Wine & Food Business Meetings, organizada por el Instituto Español de Comercio Exterior.

El producto estrella de La Abuela Carmen, el ajo negro, se podrá comprar en diferentes cadenas de supermercados y tiendas de cercanía niponas, en modalidades de ajo negro desgranado y, próximamente, de dientes de ajo negro y ajo negro en bulbos. Como anécdota, la empresa Sooki ha elegido la imagen del propio Manuel Vaquero en el envasado pues, según explicó la compañía japonesa, «se trata de un excelente producto y el consumidor medio siempre se ha mostrado muy interesado en conocer su procedencia, así como las personas que en trabajan en su elaboración».

 

Antes del evento, celebrado a finales de mayo en Tokio, Sooki ya contactó con Vaquero para dar a conocer su ajo negro en el país del sol naciente. Este paso supone una nueva conquista del plano internacional por parte de La Abuela Carmen que desde hace una década se ha lanzado a la innovación y apuesta por alternativas de comercialización del ajo.
Se trata de una de las mayores exportadoras de Europa de este producto, en muy diversas modalidades, así como de su exclusiva cebolla negra, estando ahora en pleno desarrollo también su alianza estratégica con los indios navajos en su reserva en Estados Unidos, para la producción y comercialización de ajos en el país americano. Su trabajo se centra en el cultivo del ajo y la cebolla y a la elaboración y comercialización de productos derivados, más allá del ajo fresco, como la pasta de ajo, el ajo en salmuera y también frito en aceite de oliva.

Esta empresa familiar tiene su sede central en Montalbán, donde cuenta con más de 5.000 metros cuadrados y también dispone de instalaciones en Santaella, de más de 12.000 metros cuadrados, dedicadas a la limpieza, clasificación del ajo y almacenaje.