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Los platos más ricos y bonitos del verano cordobés 2020

Por Rocío Górriz,

Los platos más ricos y bonitos del verano cordobés 2020

Bueno por dentro y por fuera. Ese parece ser el lema de los restaurantes de Córdoba que van a marcar tendencia este verano. Los grandes cocineros del momento combinan ejecuciones perfectas con presentaciones sumamente cuidadas. Ni una pandemia mundial ni el confinamiento ha mermado un ápice la creatividad de nuestros chefs. No hay más que comprobar la delicadeza con que Paco López, de La Cuchara de San Lorenzo, trabaja el tartar de atún rojo o el jarrete de cordero glaseado acompañado de puré de patatas.

Un auténtico placer para los sentidos es también la destreza que demuestran en La Taberna del Río a los fogones. La coca de tortillita de camarón y cilantro con pesto verde de aguacate, tomate concassé y pipirrana de cebolletas parece un collage comestible.

Lo mismo ocurre con el tataki de presa ibérica y con el wok de presa ibérica del Valle de los Pedroches, noodles al ajillo, jengibre, limón y salsa Satay. Rock & Roll en estado puro, como su mazamorra de mango con gamba roja acevichada y cacahuete garrapiñado.

Otro maestro del buen gusto es Antonio López, el creador del Restaurante Tellus, donde se pueden saborear unas habitas baby con jamón dignas de contemplar

Desde Puerta Sevilla nos tientan con dos platos únicos: el bacalao al horno sobre fondo de pisto casero y alioli gratinado; y el solomillo ibérico al Pedro Ximénez con migas y almendras.

En El Envero le da la réplica Víctor Corchado, desde cuya cocina sale gozoso el ceviche de atún rojo de almadraba y pulpo; y su tarta de limón, cuya apariencia es de una elegancia absoluta.

Otro virtuoso de la cocina que no podía faltar en esta lista es Paco Morales. El famoso cocinero, con dos Estrellas Michelín en su haber, sirve en el bar que lleva su nombre un tartar de vaca vieja con yema de huevo curada, alcaparras y pepinillo encurtido que resulta una sinfonía visual y de texturas.

Y uno de sus discípulos, Carlos Fernández, está llevando a otra dimensión la gastronomía de Pozoblanco en Kàran Bistro. 

La suya es una carta estival fruto de la reflexión profunda y el trabajo bien hecho. ¿El resultado? Platazos tan gustosos y bellos como atún rojo salvaje en tartar, bonito seco, ponzu de limón verna y aguacate; huevo pasado por agua, guisantes lágrimas, torreznos crujientes y su puntilla; o la ensalada de lechuga viva, caballa en escabeche de amontillado y su aderezo.

Y en cuestión de postres no se queda atrás: Chocolate amargo en diferentes formas con helado de pasas y Px Toro Albalá Cosecha 2017.