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El kéfir, el lácteo de moda

Un alternativa al yogur líquido que cada día entra en más frigoríficos. El kéfir es un alimento fermentado que conserva las propiedades de la leche, con un sabor diferente y muy aromático. Y que provenga del Cáucaso le da el punto exótico. Se consigue a través de una doble fermentación: tanto por acción bacteriana como por levadura, lo que le diferencia del yogur natural. Los gránulos que se forman se asemejan a una coliflor en miniatura, aunque más blandos y gelatinosos.

La preparación de su leche es sencilla, por lo que se puede conseguir directamente en casa. En un tarro de cristal se introducen los nódulos de kéfir y leche pasteurizada preferiblemente entera, sin usar en ningún momento utensilios de aluminio. Cerrado herméticamente, se deja a temperatura ambiente entre 24 y 36 horas. También se puede conseguir en base de agua azucarada, y mantiene la misma microflora que la de leche. De todas formas, muchos supermercados lo venden ya preparado.

Como lácteo, este producto es muy apropiada en cualquier momento del día. Se puede degustar como desayuno, merienda o postre junto a chocolate, miel, fruta, cereales… e incluso en batido. Pero también es apropiado para salsas o sopas. De hecho, es muy utilizado en la cocina búlgara.

Propiedades de el kéfir

Su principal atractivo es el efecto probiótico, como ocurre como el resto de productos lácteos. Es decir, mejora la flora intestinal disminuyendo el estreñimiento y facilitando la digestión. Y, al igual, que con la ingesta de leche, con el calcio prevenimos la osteoporosis. Además, la lactosa está menos presente, eso también atrae a los que no la toleran del todo bien. Por último, su bajo contenido calórico hace que el kéfir esté muy presente en dietas para adelgazar.

Recetas con kéfir

Queso de kéfir para untar

Queso kéfir para untar

Con el kéfir es posible elaborar queso para untar, para tostas o incluso para ensaladas. Como tiene cierto sabor amargo, se puede acompañar de miel, mermelada o frutas, ideal para un desayuno. O de hierbas aromáticas.

Pancake de kéfir

Pancake de kéfir

Mezclamos huevo, la leche de kéfir un cucharada de aceite de coco con harina y una pizca de levadura y esencia de vainilla. Se remueve bien y lo calentamos en sartén antiadherente, unos dos o tres minutos por ambos lados. Podemos decorar con un poco de azúcar glass.

Sopa fría de kéfir y pepino

Uno de los platos típico de Bulgaria es el tarator, ideal para el verano. Se bate el kéfir con agua , unos dientes de ajo, pepino, nueces y una pizca de sal. Se puede decorar con troz pequeños de pepino y nueves, un poco de eneldo y un chorreoncito de aceite.

Sopa de remolacha

Sopa de remolacha
Mezclamos la remolacha hervida y batida con pepino y cebolleta picadas. Se salpimienta y se añade el kéfir, un toque de limón y eneldo picado, para mezclar muy bien. Ya listo se le puede añdir por encimar también algunas rodajas de huevo duro.

Batido de plátano y arándanos


El plátano, preferiblemente maduro, se tritura junto a los arándanos y el kéfir. Si lo necesita se le puede añadir un poco de azúcar. Servido muy frío, unas hojas de menta puede ser un buen toque decorativo.