Las Mejores Recetas

Prueba estas deliciosas recetas con alitas de pollo al horno muy fáciles

Recopilamos diversas y deliciosas recetas con alitas de pollo muy fáciles de hacer

¿Estás aburrido de preparar siempre los mismos menús cada vez que toca cocinar carne de pollo? En Gurmé te traemos una amplia carta de recetas rápidas y sencillas para sacar todo el jugo posible a tus platos. En esta ocasión nos centramos en recetas con alitas de pollo. Como carne blanca, la de esta ave es una de las más saludables por su bajo aporte calórico. Destaca por tratarse de una buena fuente de proteínas y ácidos grasos monoinsaturados, además de vitaminas del grupo B. Por su parte, una ración de 100 gramos tiene unas 120 calorías (aunque esto aumenta si las freímos y les añadimos salsas, por lo que hay que consumirlas con precaución).

A diferencia de las carnes rojas, como el cerdo o la ternera, de consumo más ocasional, los nutricionistas aconsejan comer hasta un máximo de tres veces por semana las carnes blancas o magras. Por tanto, resulta ideal experimentar con ellas y aprovechar todas las oportunidades que ofrecen. La carne de pollo es, además de su versatilidad y de sus propiedades nutricionales, una de las preferidas de los más pequeños. Esto es algo que, sin duda, nos ayudará a encontrar un mayor abanico de platos ricos y diversos que ofrecerles, algo que no siempre es fácil.

Recetas con alitas de pollo

Entre las numerosas posibilidades que ofrece el pollo tenemos las alitas, muy conocidas especialmente por lo populares que son en establecimientos de comida rápida provenientes de los Estados Unidos. Sin embargo, esta parte del pollo se puede cocinar de maneras muy diferentes y originales en función del gusto y los intereses nutricionales de los comensales. Podrás explorar todas las alternativas posibles con la recopilación de recetas de alitas de pollo fáciles que te dejamos más abajo.

Información nutricional de las alitas de pollo

¿Qué propiedades nutricionales tienen las alitas de pollo? Presentan varios aspectos que comentamos a continuación:

  • Contienen muchas proteínas (18,3 g por cada 100 g de muslos) y aminoácidos, muy importantes para el crecimiento y otras funciones básicas del organismo.
  • No aportan azúcares y presentan una fácil digestión, especialmente si se consumen sin piel.
  • Son un interesante aporte de vitaminas A, B3, B6 y B9.
  • Aunque el pollo no es especialmente graso ni calórico, hay que tener cuidado por el aporte extra que pueden suponer la piel, las salsas y el modo de cocción.

Cómo hacer alitas de pollo al horno

Receta de alitas de pollo

Aunque nuestras recetas explican cómo cocinar en cada caso las alitas para que queden de rechupete, hay algunos consejos generales que conviene que sepas. En primer lugar, hay que distinguir las partes del ala, que son tres y tienen distintas características y propiedades. La falange de la punta debemos descartarla, aunque puede aprovecharse para caldo. Las otras dos partes pueden cocinarse de la misma forma, aunque la falange media es más grasa y tiene más piel que la tercera, la parte más próxima al cuerpo del pollo, que es más carnosa.

Lo recomendable es separar las partes con un cuchillo siguiendo la linea del cartílago que las divide, cortando progresivamente los tendones. En cuanto al hueso, más adelante veremos que puede tener varias funciones en el plato, pero a la hora de quitarlo lo mejor es esperar a que las alitas estén cocinadas. De esta forma saldrá casi sin necesidad de acción por nuestra parte. Si queremos rozar la excelencia, podemos optar por saltear la parte media de las alitas, que es más gelatinosa, y freír la parte posterior después de tenerla en salmuera para que se impregne de aromas y sabores. Todo ello variará, obviamente, en función del plato que estemos elaborando y de los gustos y preferencias de cada uno.

Por otro lado, si necesitas un desavío o prefieres las alitas listas para calentar y servir, siempre son una buena opción las alitas de pollo asadas que están a la venta en Mercadona, que se conservan en el frigorífico y pueden hacerse  en un periquete en el horno o el microondas. Sea como fuere, la carne de alas de pollo es una de las más baratas que podemos encontrar en el mercado.

Formas de cocinar las alitas de pollo

Estas son algunas de las posibilidades más destacadas que ofrecen las alitas de pollo (que podrás descubrir en profundidad a continuación), tanto por lo deliciosas que están como por su sencilla elaboración:

  • Alitas de pollo al horno
  • Alitas de pollo adobadas
  • Alitas de pollo guisadas
  • Alitas de pollo picantes
  • Alitas de pollo rellenas

¿Por qué quedarse con una sola manera de prepararlas pudiendo probarlas todas? En Gurmé hemos elaborado un amplio abanico de platos con alitas de pollo muy fáciles de hacer.

Beneficios de la carne de pollo para los niños

Beneficios del pollo en los niños

Ya hemos hablado de algunas de las ventajas de la carne blanca de pollo sobre otras rojas como la de cerdo, además de algunas de sus propiedades nutricionales. Nos detenemos ahora en su relación con los más pequeños y jóvenes de la casa. Habitualmente el pollo es su carne preferida por ser más ligera y versátil que el resto. Hay mil posibilidades para cocinarla. Lo mejor de todo son los beneficios que este ave puede traer para los niños y para el resto de la familia. Algunos de ellos son:

  • Al ser rico en proteínas, el pollo ayuda al crecimiento y el desarrollo muscular, por lo que es muy recomendable para los más jóvenes.
  • Entre los aminoácidos presentes en la carne de pollo se encuentra el triptófano, que aumenta los niveles de serotonina del cerebro. Esto mejora nuestro estado de ánimo, provocando que nos sintamos bien.
  • El selenio presente en el pollo fortalece el sistema inmunológico y también el endocrino.
  • También se trata de un alimento rico en fósforo, lo que ayuda al fortalecimiento de huesos y dientes y también es beneficioso para el correcto funcionamiento de distintos órganos y sistemas del cuerpo.
  • La facilidad de digestión de la carne de pollo se combina con su efecto saciante. Esto contribuye a que los jóvenes (o cualquiera, que todos somos humanos) no piquen entre horas productos menos saludables como snacks o bollería industrial.

 

Recetas con alitas de pollo

Como ocurre con el resto del pollo, las alitas son muy versátiles y permiten elaborar platos muy variados, adaptados a gustos bien diferentes, desde las alitas de pollo en salsa (a elección del consumidor), al horno, o rebozadas y bien crujientes. En Gurmé te ofrecemos una serie de recomendaciones de recetas con alitas de pollo fáciles de hacer para que experimentes y descubras cómo te gustan más.

Receta pollo en salsa con tomates

Pollo en salsa con tomates

Una jugosa receta que se puede hacer con diferentes partes del pollo, pero que también es buena idea para preparar las alitas en forma de guiso con el sofrito de tomate y cebolla.