Al Grano Arroces y Más

Al Grano «Arroces y Más»: No sólo arroces

Por Rolandino

Nombre Al Grano Arroces y Más
Dirección Plaza de San Pedro, 1 (  )
Horario De 12:00 a 16:00 y de 20:00 a 24:00 horas
Teléfono 671422157

El local de la Casa de Galicia, justo frente a una de las joyas fernandinas de las que disfruta la ciudad de Córdoba y que la encomiable labor de difusión del Cabildo de la Catedral hace que cada vez más cordobeses y turistas disfruten de ella, no solamente está situado en un lugar de extraordinario encanto, sino que es, desde hace muchos años, sitio de referencia obligada para cualquier aficionado a la buena gastronomía. Allí se ha comido siempre muy bien. La reciente apertura de Al Grano «Arroces y más» no traiciona la historia del local, pues se come realmente bien.
Donde hasta hace un par de años oficiaba con maestría José María González Blanco en el añorado Blanco Enea nos encontramos con un animado restaurante que no es, pese a su nombre, una simple arrocería. Son, desde luego, los arroces elemento estrella de su carta, pero la oferta es variada y va mucho más allá. La carta ofrece distintas variedades de arroz, entre las que sin duda sobresale la paella del señorito, con todos los moluscos y mariscos pelados, y el arroz caldoso de bogavante, con certeza la mejor de las opciones posibles. Para los que no satisfaga lo anterior, existe la posibilidad del arroz negro con choco, camarón, mejillones y alioli quemado, un poco pesado, la paella de la huerta con verduras y un apetecible arroz meloso de rabo de toro.
Aparte de los arroces la oferta es amplia; entre los entrantes no destaca —sorprendentemente— un salmorejo un tanto insípido que sin embargo contrasta con la sabrosa mazamorra con tartar de sardina y tomate seco y el estupendo ajoblanco con manzana y arándanos deshidratados; y es muy recomendable la ensalada de ventresca de atún con tomate de temporada; pero si hay que recomendar algún plato para comenzar la comida es una soberbia tosta de sardina ahumada y pipirrana, espectacular.
Su carta de vinos es corta, pero de precios ajustados, como en general todos los platos, y aunque la oferta de postres es amplia, con motivo de nuestra visita sólo pudimos disfrutar de una sopa de queso con membrillo muy lograda. El local es agradable, aunque quizá un poco ruidoso por la música excesivamente alta y con algún desajuste en la climatización, y el servicio es extremadamente servicial y profesional en todo momento.
En suma, una novedad en el panorama «foodie» de la ciudad, que hace honor al lugar en el que se encuentra.