Globo

Globo Restaurante: Una ecuación resuelta

Por Rolandino

Nombre Globo
Dirección Avenida del Brillante, 1 (  )
Horario De 08:00 a 01:00
Teléfono 957408848
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza

Una de las más complejas ecuaciones a las que se enfrenta un empresario en el mundo de la hostelería es la que consigue brindar al comensal una experiencia grata a un precio contenido. Ecuación que se volvía endiablada en tiempos como los no muy lejanos de crisis económica profunda. Muchos, demasiados, españoles lo estaban pasando mal y sus bolsillos no estaban dispuestos a grandes dispendios pero seguían con ganas de salir, de alternar, de vivir. Globo, al comienzo de la célebre Avenida del Brillante, resuelve esa ecuación de modo más que sobresaliente.
El local de Globo es amplio y confortable, y dispone de distintos espacios, algunos de ellos orientados esencialmente a celebraciones más o menos multitudinarias. La sala principal, con una agradable barra, tiene capacidad para más de cincuenta comensales, está decorada de modo sencillo pero agradable y bien insonorizada: no resulta molesto en ningún momento pese a que pueda estar llena. Pero si Globo destaca por algo es por su magnífica, amplia, cómoda y, sobre todo, concurridísima terraza que rodea el local, dando tanto a la Avenida del Brillante como a Cronista Rey Díaz, calle por cierto que nuestros lumbreras municipales pretenden convertir en calle de vaya usted a saber qué (les propongo calle del gol de Iniesta…De nada).
Se ha dicho de Globo que es un refugio de la cocina democrática. Difícilmente podría describirlo mejor. Con un servicio ágil, agradable y muy eficaz, la carta se halla estructurada en los cuatro apartados tradicionales de entrantes ensaladas y verduras, pescados y carnes, además de los platos dedicados a los más pequeños; los platos de los dos primeros a un precio fijo de siete euros con noventa y cinco céntimos, los de los otros apartados a nueve con noventa y cinco.

Se puede comer, y bien, pidiendo varios platos al centro. Las opciones son múltiples y variadas pero destacan entre los llamados entrantes unas estupendas croquetas caseras de rabo de toro, los croquetones de parmesano y jamón y las berenjenas caramelizadas y gratinadas con queso de cabra. En los pescados, sin duda, la estrella es el pulpo a la brasa con queso curado, sabroso a más no poder, y un notable tartar de atún. La oferta de carnes es generosa, pero sobresale el flamenquín de presa y el contundente codillo al horno con patata asada.
Es, pues, un lugar recomendable, con un nivel gastronómico muy correcto, generosísimo horario de cocina y apertura, y con una sobresaliente relación entre lo que ofrecen y cobran. Su éxito está justificado.