La Sastrería

La Sastrería: Misterios en la Puerta del Rincón

Por Vicente Sánchez

Nombre La Sastrería
Dirección Plaza Puerta del Rincón, 17 Córdoba (  )
Horario De 13:30 a 16:30 y de 20:30 a 23:30. Excepto domingos (sólo en horario de mañana) y martes (sólo por la tarde)
Teléfono 957666535
¿Tiene barril de Cruzcampo? No
Terraza No

Córdoba estaba amurallada desde el tiempo de los romanos, delimitándose un importante un núcleo urbano que tras la conquista árabe, y la consiguiente reorganización administrativa de la ciudad, pasó a llamarse al-Madina. En una de sus entradas, la Puerta del Rincón, nos encontramos un pequeño local donde se ubica el restaurante La Sastrería. Un cierre de cristal nos permite ver su interior tamizado por un contrastes de luces que preservan su intimidad. La decoración es moderna y funcional con remates neoindustriales tan en boga. Una mano con conocimientos (primer misterio) ha conseguido un ambiente actual, cálido y, divino tesoro, sin ruidos. Se nota el buen gusto por doquier; hasta los aseos están agradables y cuidados. La cocina está por completo abierta al comedor donde dos jóvenes cocineros, Pablo Vélez y Sergio Romero, ofician con una compostura y elegancia más propia de un restaurante de alta cocina (segundo misterio) que de un sencillo y contemporáneo bistró.
La carta, con platos diversos, no deja de tener un toque de frescura y actualidad, aquí se echa mano de condimentos foráneos, que ya están empezando a ser habituales en los nuevos restaurantes, como el «ras el hanut» (mezcla de especias malgrebí), el «kimchi» (preparación de col fermentada de origen coreano) o la salsa «xo» (salsa picante originaria de Hong Kong). Es delicioso el taco de secreto ibérico donde cruje una dulce cebolla y se suaviza con una ligera salsa de aguacate. Muy jugosos y ricos son los daditos de salmón marinados en salsa de coco. La hamburguesa de vaca, de calidad, acompañada de una melosa cebolla caramelizada viene dispuesta en un tipo de pan, pálido y blanduzco, que la desmerece. El steak tartar con micuit de foie, que recuerda vagamente al clásico turnedó Rossini, sería más delicioso con menos potencia de mostaza. En resumen, la carta es atractiva, sugerente, muy rica y divertida.
Si Agatha Christie hubiese comido en este restaurante, además de pasarlo muy bien, hubiera descubierto los dos misterios: el primero que la decoración es obra de Marisa Almansa y Queco Salazar, sus propietarios, dueños a su vez de una elegante «boutique»; el segundo misterio que los aspectos culinarios están asesorados por Álvaro Salazar, hijo de los propietarios, que tiene una estrella Michelín en el restaurante Argos de Palma de Mallorca. Las buenas cosas no son nunca fruto del azar.