Altoke Restaurante

Altoke Restaurante: Abierto a todos

Por Rolandino

Altoke Restaurante: Abierto a todos

CORDOBA. 28-02-20. RESTAURANTE ALTOKE EN EL CLUB HIPICO PARA GURME. FOTO: ALVARO CARMONA. ARCHCOR

Nombre Altoke Restaurante
Dirección Calle Sta. Ana de la Albaida, 1 (  )
Horario De 12:00 a 17:00. Excepto viernes y sábado: de 12:00 a 24:00 horas
Teléfono 957395731
¿Tiene barril de Cruzcampo? No
Terraza

En el Club Hípico de Córdoba, lugar histórico situado en Santa Ana de la Albaida, y de la mano de Manolo Pérez, que se encontraba detrás de la recientemente traspasada La Tinaja, notable y exitoso restaurante situado en la Ribera, abrió a finales del año pasado el Restaurante Altoke. Acudía a él por primera vez sin saberlo, un tanto receloso, acompañado por amigos críticos y dispuestos a buscar los fallos, y con la sensación de que el lugar merecería una valoración desfavorable. Se trataba de un prejuicio equivocado.
Es un buen y recomendable espacio para el placer gastronómico tradicional que presenta un hándicap inicial; los restaurantes como éste, situados en el interior de los clubes sociales, son muy atractivos para sus socios pero tienen complicado atraer a los no socios que siempre pueden tener la sensación de hallarse en terreno ajeno: nada más lejos de la realidad en este caso. Altoke tiene un hándicap añadido que, por lo visto en nuestra visita, no tendrá difícil de superar y es el escaso éxito de sus predecesores en ese mismo lugar.
El comedor, atendido con profesionalidad, recuerda un bonito salón de cortijo, con numerosas piezas cobradas en monterías. Sin rodeos se puede afirmar que se come bien en Altoke, sorprendentemente bien. Sorprenden la sencillez, los precios de club —es notabílisima la relación precio-calidad— y, desde luego, el modo en que han conjugado la familiaridad con el rigor en la presentación. Los detalles están cuidados para no necesitar nada más y disfrutar de la tertulia en la sobremesa. Decían mis comensales, poco amigos de la cocina moderna, que aquí no se encuentran minimalismos incomprensibles. Cierto. Se trata de una cocina contundente y sabrosa, sencilla y bien presentada.
La carta no es tan tradicional como cabía esperar. En los entrantes para compartir, aparte de jamón y queso y una estupenda ensaladilla, ofrecen la sardina ahumada y un foie micuit. Diversos revueltos son una opción recomendable y entre ellos sobresale el que se nos recomendó, un agradable revuelto de setas con cecina ahumada además del típico revuelto del señorito.

Entre los pescados destacan los platos con el atún como protagonista, el tartar y el tataki, así los chipirones encebollados y el pulpo sobre parmentier. Pero sin duda la estrella es la carne: aparte del muy logrado venado en salsa con ajo, encontramos distintas opciones con carne de cerdo ibérico, de ternera y, por supuesto, la perdiz estofada. Muy recomendable el entrecot a la piedra que probamos. La carta de vinos, con presencia casi arrasadora de Riojas y Riberas, es correcta con precios muy contenidos.
Estamos ante un restaurante de ubicación un tanto atípica por estar dentro de un club, alejada del centro, pero de sorprendente calidad y confortabilidad. Merece sin duda propagar su existencia porque se come bien sin que sufra la cartera.