El Aura

El Aura: mirando a Poniente

Por Vicente Sánchez

Nombre El Aura
Dirección Av. del Aeropuerto, 50 (  )
Horario De 7:00 a 2:00, excepto sábados, a partir de las 9:30, y domingos, de 11:00 a 24:00
Teléfono 957100150
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza No

La parte más reciente del extremo occidental de Córdoba, con algunas parcelas todavía en proceso de construcción, está presidida por el recién edificado, y de próxima inauguración, Hospital Quirón. Un edificio moderno que destaca por su singularidad y gran presencia aunque quizá demasiado epatante para esa parte de la ciudadanía cordobesa que toma como culmen artístico a la farola fernandina, y todo lo que la supere en diseño es pura banalidad y atrevimiento de mal gusto.

Y porque la vida continúa, por fortuna, a pocos metros se encuentra el restaurante El Aura que en cuanto a estructura parece respirar los mismos aires de modernidad. El local es muy luminoso por efecto de sus grandes ventanales por los que se ve pasar la vida del barrio al conectarse con el ambiente exterior. La decoración muy aparente y minimalista se ve salpicada por algunos detalles que rompe la monotonía del blanco y lo hace más acogedor. Tiene dos espacios diferenciados pero a la vez visualmente conectados, uno para aperitivos y otro de salón comedor: dos espacios divertidos, muy gratos y funcionales.

La carta está compuesta de recetas sencillas revestidas con los justos aderezos y con notas de modernidad: una especie de «prêt-à-porter» culinario, al uso actual, con algunos toques personales y donde el grado de satisfacción es fluctuante.  Es buena la idea del rulo de rabo de toro aunque la patata, en esta ocasión, se queda algo entera y al guiso de carne le vendría bien algo de más consistencia. Por el contrario es más que correcto el croquetón de pringá que hace gala de su nombre. Las mini brochetas de pollo marinadas son un magnífico aperitivo, pequeños trozos dorados que se comen con agrado.

En contraposición no convencen demasiado las patatas bravas a su propio estilo. Sin embargo son muy ricas las alitas de pollo «chilifritas». El plato más acertado es, sin duda, las verduras en tempura con salsa romesco que llegan a la mesa crujientes y con el rebozado justo para facilitar la fritura. Además todos los días se sirve un menú completo con una magnífica relación calidad y precio. Por último el servicio merece una especial consideración por su rapidez, disponibilidad y buenas maneras.

En suma, se trata de un restaurante informal y desenfadado, que respira amabilidad y bienestar, a precios razonables y con algunos platos sugerentes para compartir que vislumbra aún grandes posibilidades de crecimiento.