Avío

Restaurante Avío, al compás de Celia Jiménez

Por Vicente Sánchez

Restaurante Avío, al compás de Celia Jiménez
Nombre Avío
Dirección Fray Luis de Granada, 11 (  )
Horario De lunes a miércoles: de 13.30 a 16.30 horas; De jueves a sábado: de 13.30 a 16.30 y de 20:30 a 23:30 horas
Teléfono 957967666
¿Tiene barril de Cruzcampo? No
Terraza

Bajo los auspicios de Celia Jiménez, que sigue oficiando en el restaurante que lleva su nombre, acaba de abrir sus puertas uno nuevo en Córdoba: Avío. Resulta grato ver cómo se recuperan palabras, muy significativas antaño, para el acerbo gastronómico actual. Pocos cocineros, quizá ninguno, utilicen ahora el vocablo avío para referirse a los elementos necesarios para la preparación de un plato. A este restaurante se accede por una robusta y desabastecida barra que se encuentra en proceso de explotación y que, presumiblemente, contará con su propia carta y desarrollo. En el fondo una moderna y bien dotada cocina con parrilla de carbón que se utiliza, sobre todo, para las verduras y carnes asadas (de cerdo ibérico: presa y secreto, o bien de ternera: entraña, solomillo y entrecot) .

A continuación, a la derecha, un alargado y coqueto comedor decorado con colores pasteles que da calidez y bienestar al conjunto; un toque retro aportan el revestimiento de sus mesas con hule y los vasos de colores para el agua. El servicio de sala, aún en pleno rodaje, acoge muy sonriente y con enorme amabilidad a los clientes. Su constante disponibilidad compensa con creces los pequeños despistes.
Su carta no es muy extensa pero suficiente donde se combinan platos tradicionales como el salmorejo o las carnes a la brasa con otros de presentación más contemporánea.

Se trata de unas recetas de ejecución sencilla, vestidas con los aderezos justos; preparaciones ligeras, poco sofisticadas como corresponde al concepto de restaurante que se ha planteado. Nada que ver, por otra parte, con la solidez técnica y gustativa de la casa madre, a las puertas de recibir, algún día, una estrella de la renombrada guía francesa.

En cuanto a los platos es muy vistosa, en su presentación, la ensaladilla de pollo en escabeche aunque mejorable con un mejor tratamiento de la patata. No se puede dejar de probar su salpicón acevichado de mejillones, gambas y pulpo cuya emulsión de lechuga, lima, pipirrana y leche de tigre, gustosa y delicada, hace bailar a la memoria entre la cocina española y peruana.
Son agradables los espárragos a la plancha con tocineta, en contrapunto con las croquetas de puchero que necesitan una revisión profunda. Nada que ver con las mollejas de cordero, tenuemente caramelizadas y jugosas, a las que acompaña con delicadeza una elegante espuma de queso de Zuheros. De todo el conjunto es posible que el steak tartar con foie de cebolla sea el plato más conseguido: carne de buena calidad, trabajada a conciencia, con el aliño justo que recae sobre un pan rico y crujiente.