Las Brasas Robles Aljarafe

Las Brasas de Robles: «Comer de catering»

Por Mentapicada

Las Brasas de Robles: «Comer de catering»
Nombre Las Brasas Robles Aljarafe
Dirección Carretera Castilleja a Bormujos, nº 2-3 (  )
Horario Lunes a viernes de 13:00 a 17:00. Sábados y domingos de 13:00 a 17:00 y de 20:00 a 0:00
Teléfono 954169260
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza No

«Un espacio y servicio que sobresalen, con una cocina que puede dar mucho más juego»

A ver. A gustos colores. Hay gente para la que el sitio y la atención es lo más importante un restaurante y hay personas -menos, muchas menos- para los que lo más importante es la comida. Será por eso por lo que en ABC nos piden que puntuemos todos esos aspectos.

Comer en este restaurante es más para los primeros que para los segundos: pocos sitios hay más agradables -y cercanos a la capital- para organizar una boda, una primera comunión o un evento empresarial que este espacio. Y todo está puesto con gusto: mantelería, cubertería, cristalería, bajoplatos… Y lo redondean con la educación que muestran a la hora de atender.
Y seguro que los fines de semana es el sitio ideal donde ir. Pero el panorama cambia cuando vas a comer un día entre semana y la presentación de los platos y su terminación tanto te recuerdan a una comida de catering. Aunque si se te sientan al lado seis para hacer una prueba de menú de repente lo entiendes todo.

Y es que Las Brasas en vez de hacer una comida personalizada y casera como el resto de los establecimientos de Robles, hace algo más «encorsetado», más frío.

Hoy hemos comenzado por una caña de lomo muy buena, que ha dado paso a una ensalada verde de temporada realmente triste, sosa y sin sabor, casi torpe porque de fáciles que es hacerlas, no te puedes equivocar con ellas.

Después probamos un rico carpaccio de langostinos con mango, caviar de salmón y arenque y un acertado toque de cítricos y jengibre. Aunque eso sí, hemos tenido que dejar que se atemperara.

Pero queríamos probar la brasa, que es el motivo de nuestra visita. En primer lugar pedimos una presa ibérica que no entendimos. Basta y dura, cortada muy gorda y eso sí, con un conseguido sabor a brasa. Ahí fue cuando se nos ocurrió lo de «comer de catering» con que titulamos. Porque una de las cosas que más nos extraña es que en esta apuesta por las carnes que se está haciendo no han entrado en lo que el resto de los restaurantes de carne de Sevilla están haciendo: ofrecer variedades de corte, variedades de razas y distintas maduraciones.

La paletilla de cordero braseada que nos llega a continuación estaba más correcta, e iba acompañada de una salsa más que adecuada, pero sin ser redonda.

Terminamos con el capítulo postres, santo y seña y buen hacer de la casa, que en este caso hemos disfrutado: un lindy de naranja amarga delicioso y una delicia de queso y manzana que merece un monumento.

En resumen, luces y algunas sombras, pero tienen lo más complicado: el sitio y el servicio, y en otros restaurantes de su cadena el conocimiento para poner más pasión a esas brasas.