Aníbal by Origins

Aníbal by Origins: «Que los siglos venideros nos tomen por locos»

Por Mentapicada

Aníbal by Origins: «Que los siglos venideros nos tomen por locos»
Nombre Aníbal by Origins
Dirección Madre de Dios, 8 (  )
Horario De 13:00 a 1:00
Teléfono 672448578
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza No

«Una cocina que debe coger velocidad en uno de los espacios más impresionantes de la ciudad»

Así abordaron los canónigos de finales del siglo XIV la construcción de la Catedral de Sevilla «hagamos una obra tal que los siglos venideros nos tomen por locos». Y la reflexión viene a cuento por restaurante que hoy viene a nuestras páginas. Se trata de una casa señorial sevillana convertida en un restaurante espectacular. Espectacular por los espacios, espectacular por la decoración y por el ambiente conseguido. Y en cuanto a cocina, en línea con la hoy más demandada en los gastrobares. De hecho nos preguntamos si la revolución real en este espacio no hubiera sido la de tener una carta tradicional. Pero el concepto es otro: cocina local con guiños a cocina internacional.

Hablábamos de la arquitectura y de la decoración. Aníbal entra con méritos propios en la lista de los restaurantes estéticamente más impresionantes de Sevilla: Torres y García, El Pintón, Oriza, Perro viejo… con varios salones dedicados a cada uno de los continentes y dos barras -una de entrada y otra central- que redondean la idea. Y la luz. Una luz que entra a raudales de día y que han dominado y controlado de noche. Y con un estilo propio, no copiado a las modas actuales en decoración.

Si además le sumas las actuaciones musicales y las posibilidades que ofrece el edifico es el sitio que recomendaríamos para cualquier evento que se desarrolle en la ciudad o donde invertiríamos si tuviésemos una marca premium de bebidas.

Pero esto que ustedes leen es una página gastronómica y llevamos escrito la mitad de nuestro espacio sin mencionar un plato. Y es porque en nuestras dos visitas no hemos podido puntuar muy alto ni la atención, ni los tiempos, ni la comida. Es cierto que es muy pronto, porque apenas llevan dos meses, pero creemos que tienen que coger ya el toro por los cuernos y enderezar el rumbo. Escuchar al comensal sobre las combinaciones de sabores que funcionan. O quizás no pedirle tanto a la cocina y centrarse en atender más rápido y mejor. Que las florituras ya llegarán.

Todo lo que hemos comido es razonablemente correcto, pero no a la altura del espacio donde se enclava: el carpaccio de calabacín con burrata, tomate y anchoas, el morrillo de atún rojo, el costillar ibérico, bueno todo salvo el bao buns de panceta que nos pareció lo más flojo. En postre nos gustó la tabla de quesos que nos pusieron, más recomendable que la tarta de queso payoyo.

Entonces ¿hay que ir? Claro que sí. Alguien que ha diseñado esta maravilla debe ser capaz de tomar rápidamente un par de decisiones en cocina y agilizar los tiempos de servicio. Y, también, porque ofrece todos los ingredientes para pasar un rato estupendo. Porque no siempre la comida tiene que ser lo más importante cuando salimos.