Casa Santos

Casa Santos: «Elogio de la normalidad»

Por Euleon

Casa Santos: «Elogio de la normalidad»
Nombre Casa Santos
Dirección Calle Buiza y Mensaque, 12 (  )
Horario De lunes a sábados de 08:00 a 19:00. Cierra los domingos
Teléfono 617193362
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza

«En la esquina de Acetres resiste un bar que no tiene nada de raro, de los que no verá nunca en una guía Michelin, ni falta que le hace»

Con la cosa esta de la globalización y el turismo masivo está el centro de Sevilla que no hay quien lo conozca. Puede usted comer un ‘chuchi’ japonés, un curry hindú, ‘kebab’ sirio o un ‘tajine’ moruno; tampoco falta un ‘cannolo’, ‘risotto’ o un buen ‘penne’ que llevarse a la boca, si a usted gusta de lo italiano. Ahora bien, uno se ve negro (con perdón) si quiere tomarse una ensaladilla, unas papas ‘aliñás’ o una carne ‘mechá’ aquende nuestras extintas murallas. Encontrar un bar sevillano en el centro, con café, su ABC en el mostrador, un camarero con su poquito de malaje y la caña de cerveza fría o su vaso de tinto, está mas complicado que pasear sin que te pille un ciclista o un tío montado en un patinete.

En la esquina de Acetres, frente por frente a lo que fue Vilima resiste un bar que no tiene nada de raro. Un sitio normal y corriente. De los que no verá usted nunca en una guía Michelin ni falta que le hace. Allí lleva Manolo Santos desde 2005, cuando se mudó de Cuna, sentando cátedra de sevillanía tabernera. Hay que decir que Manolo está desde los catorce años detrás de un mostrador junto a su inseparable costilla, Lola. Ahora, merecidamente jubilado, disfruta viendo a sus hijos, Manolo y Loli, bregando con la tarea y bicheando por la plaza abastos de la Asunción buen material para la cocina. Pescado fresco, verduras y carnes de calidad, “nada de vulgaridad” como les gusta decir a esta familia.

Casa Santos en el centro de Sevilla

Dan muy bien de desayunar y atienden tanto al fiel cliente como al viandante ocasional con tapitas tan formales y normales como la ensaladilla, servida “al desprecio” -sin bolas ni zarandajas- o las papas ‘aliñás’ de excelente confección, en aceitera presentación y cocción. La carta casi que no existe porque la cambian a su aire, pero son famosos sus huevos ‘encebollaos’ con gambas servidos en la misma sartén. Un plato sin pies ni cabeza para mojar una telera de Las Cabezas. También recomienda el cronista el pollo frito, la carne con tomate o su carne ‘mechá’, tapa caída en desgracia que aquí elaboran artesanalmente y con todas las garantías habidas y por haber. Y además está riquísima. No se dejen atrás la tortilla papa, en montadito o en plato, ni el lomo o las gambas; todo ello con un alegre alioli casero que pide Cruzcampo de grifo bien fría. Por ser tan extrañamente normales, hasta las papas de guarnición son peladas y fritas a mano. Y los sábados un arroz con carne que suele tener un buen pase.

Así que ya saben, si quieren disfrutar de la extravagancia de la normalidad, en Casa Santos tienen sitio. En la barra o en los veladores.