Restaurante El Cocorico

Cocorico: «Ponga un francés en su mesa»

Por Mentapicada

Cocorico: «Ponga un francés en su mesa»
Nombre Restaurante El Cocorico
Dirección Calle Lumbreras, 38 (  )
Horario De miércoles a sábados de 13:00 a 16:30 y de 20:30 a 0:00. Domingo sólo mañanas, martes sólo noches y lunes cerrado
Teléfono 689817397
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza No

«Una de las pocas muestras de cocina genuinamente gala que hemos tenido en nuestra ciudad»

Érase una vez un joven cocinero que se llamaba Pablo, nacido en la Costa Azul francesa -pero de abuelos españoles- que conoció a una marsellesa llamada Anaïs y que un día salieron de viaje hacia el sur y se enamoraron de Sevilla…y montaron un restaurante francés en nuestra ciudad y desde entonces “viven felices y sirven perdices”…o mejor dicho pato.
Así, en resumen, apareció este restaurante en la calle Lumbreras (entre Torneo y la Alameda), en un sitio un poco a desmano pero donde se han propuesto hacer una cocina diferente y darla a conocer con precios ajustados y muchos platos en formato tapa.

El local está arreglado con gusto, y pese a su sencillez es elegante. Hasta los individuales son bonitos y sólo les rogaríamos que las servilletas fueran mucho más grandes. Hemos probado muchos platos pero antes nos han puesto, con el pan, un tapenade muy bueno sobre una tostada crujiente. El foie gras casero como no podía ser de otra forma está muy bueno. A continuación hemos tomado farcies nicois, una interesante selección de verduras rellenas de carne, en concreto calabacín, berenjena y pimiento, en formato mini. El siguiente plato en la mesa es la raclette (patatas cocidas con jamón de york y queso raclette) en el que este queso semi curado de vaca marca la diferencia, pero las patatas se han quedado poco cocidas. Los moules farcies (mejillones rellenos de mantequilla y queso rallado) ponen el punto final a los aperitivos.

Restaurante Cocorico en Sevilla

Entramos en primeros platos con un magret de pato en su punto justo, con un delicioso toque de miel y tomillo y acompañado de unas ricas verduras.

Y dos pastas, una con nata trufada y jamón cocido, y unos ñoquis (“a la daube”) con carrillada, ambos en platos generosos y muy buenos.

El postre que probamos, para el que hay que dejarse hueco sí o sí, es una tarta de limón con albahaca y merengue. Deliciosa.

Cocorico, que es el equivalente a nuestro kikiriki -canto del gallo y símbolo del país vecino- ha abierto en un emplazamiento complicado, y aunque tiene puntos de mejora en la sala (hay que cambiar platos y cubiertos con más frecuencia, incluir vinos franceses, etc) nos ofrece una buena muestra de la cocina tradicional francesa de la costa azul con las lógicas influencias italianas por cercanía. Así que vayan pronto a conocer a estos personajes de cuento, para que se puedan quedar en la ciudad de la que se han enamorado.

Restaurante Cocorico en Sevilla