Bar y Restaurante Eslava en Sevilla

Eslava: «Revisitando Eslava»

Por Mentapicada

Eslava: «Revisitando Eslava»
Premio Gurmé 2015 del Público al Mejor Restaurante de Cocina Creativa
Nombre Bar y Restaurante Eslava en Sevilla
Dirección Calle Eslava, 3-5 ()
Horario De 12:30 a 00:00. Cerrado domingos por la tarde y lunes todo el día
Teléfono 954906568
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza
Premio Gurmé 2015 del Público al Mejor Restaurante de Cocina Creativa

«Como decía Lampedusa han cambiado todo, para que nada cambie, y siga siendo así uno de los grandes referentes de la restauración sevillana»

Si la mayor parte de los establecimientos de Sevilla se han enfrentado a un cataclismo con la pandemia y sus dichosas olas, Eslava ha visto como, además, perdía uno de sus espacios, aquel donde estaba situado su pequeño y agradable bistró. Pero lejos de amilanarse han marcado un hat-trick : han renovado toda la barra y abierto un comedor más espacioso al fondo de la misma, han montado una terraza con veladores en los aledaños de la parroquia de San Lorenzo – cruzando la calle- y han creado “la cocina”, el Rolls Royce de la experiencia de comida para llevar en Sevilla: una cocina y tienda donde preparan y envasan con mimo los mismos platos que se encuentran en la carta, y alguno más.

En lo referente a la comida, nos reencontramos -casi un año después- con una carta muy continuista y en la que la principal novedad frente al antiguo restaurante es que se pueden compartir medias raciones e incluso pedir tapas, lo que nos da para probar más platos. Hoy hemos tomado sus extraordinarias navajas a la plancha con un poquito de limón, sus deliciosas coquinas, sus boquerones blancos tan bien fritos, el solomillo de cerdo con una original salsa de eneldo, una delicada carrillada ibérica estofada -uno de nuestros platos preferidos en este restaurante- y hemos terminado con una costilla de cerdo al horno preparada con miel de romero. Y en las mesas de alrededor hemos visto como la gente combatía el frío con garbanzos, lentejas, alubias… que nosotros hemos preferido dejar para mejor ocasión. Todo esto realzado con uno de los mejores cuerpos de camareros que trabajan en Sevilla.

Es cierto que se echa de menos la tranquilidad del recogido bistró, pero es más cierto aún que no se ha perdido nada del espíritu Eslava, y, por el contrario, se ha ganado mucho.


P.s. Lo más curioso de la visita es que nos sentaron en la terraza entre una mesa con una pareja de ingleses y otra con tres amigos franceses. Está visto que si llegan extranjeros a Sevilla, por pocos que sean, acaban en Eslava. Y es que esa fama de casa honrada, con precios ajustados y buen servicio ha traspasado para siempre las fronteras de nuestra ciudad.