La Malvaloca

La Malvaloca: «A la reconquista del sevillano»

Por Mentapicada

La Malvaloca: «A la reconquista del sevillano»
Nombre La Malvaloca
Dirección Plaza de la Encarnación, 20 (  )
Horario De 8:15 a 23:45
Teléfono 955628181
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza

«Ahora tenemos una oportunidad – y en parte, una responsabilidad – de volver a estas zonas de Sevilla que habían sido colonizadas y reencontrarnos con sitios que merecen la pena»

Una de las primeras ideas que se le viene a uno a la cabeza cuando le hablan de un nuevo sitio en la plaza de la Encarnación es que será para «guiris» –quien diga que no, miente- pero si con algo está acabando la pandemia es con estos. Ya hasta nos sorprendemos a nosotros mismos exclamando un ¡mira turistas! Por ver el vaso medio lleno, ahora tenemos una oportunidad – y en parte, una responsabilidad – de volver a estas zonas de Sevilla que habían sido colonizadas y reencontrarnos con sitios que merecen la pena, La Malvaloca es uno de estos sitios. Pasen y vean.

Es una de las nuevas propuestas del Grupo Spala que, por cierto, se ha tomado en serio la conquista de la zona de la Encarnación, con al menos cuatro establecimientos solo en las inmediaciones de la plaza. Un local con aire industrial, ahora tan de moda, muebles de madera y metal, y amplios ventanales que dan a una gran terraza con vistas a las setas.

Nos atienden en seguida, se dirigen a nosotros primero con un más que aceptable acento inglés pero ven nuestras caras y cambian a un ¿demasiado? cercano «familia». Empezamos con una tapa de ensaladilla de pollo y mayonesa de curry, original, algo densa en textura pero muy buena de sabor. Nos enamora la salsa suave, más bien crema, del solomillo al whisky aunque sin duda la preferimos en la tapa de tortilla de la abuela, tortilla de patatas con esta salsa encima, jugosa y adictiva. Enseguida llega una brocheta de pollo al estilo marroquí, muy bien especiada pero con un cous cous que no remata. Menos éxito tiene la tosta de sardina ahumada sobre pan de cereales y pimentada, siendo buena la sardina es quizás excesiva la pimentada y mejorable el pan, -se rompe demasiado, una tosta debería ser fácil de comer con las manos-. Sabroso el wok de verduras con presa ibérica, para nuestro gusto la presa algo hecha de más. Caemos rendidos con las albóndigas de pato con tomate frito casero, que son más bien unas croquetas de pato sin bechamel bien acompañadas de una buena salsa de tomate. Dejen sitio siempre para un postre y más si son caseros como la tarta de zanahoria que probamos: muy conseguida, aunque con exceso de crema.

La Malvaloca

Nos vamos algo sorprendidos, puede que conquistados, lo que nos lleva a preguntarnos ¿y sí entre todos – hosteleros de estas zonas antes colonizadas y sevillanos – hacemos un «poder» por reencontrarnos? Sería maravilloso que pudiésemos aprovechar estas circunstancias «impuestas» para perder nuestro miedo hacia este tipo de establecimientos. Y el de ellos hacia nosotros, los sevillanos. ¡Volvamos al Centro!