Nombre Le Grand Bistro
Dirección Plaza de la Alfalfa, 9 (  )
Horario De 8:00 a 0:00
Teléfono 955125488
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

«De vez en cuando aparece quien apuesta por una oferta de calidad, tanto en el contenido como en el continente»

Por esas cosas de la globalización y la turistificacion, paseando por el centro está Sevilla que si te encuentras a un paisano, te abrazas a él llorando de emoción y lo invitas a tomar algo. Como si los sevillanos fuéramos expatriados en nuestra ciudad. Pero ¡qué quieren que les diga, más triste es pasear por los polígonos industriales! La situación es la que es y las colocaciones están detrás de la barra de un bar/restaurante o tras la mesa de algún chiringuito oficial. Lo que viene llamándose camarero o funcionario y no hay más, que no es poco. Todo esto hace que el casco histórico esté sufriendo un cambio en pos de satisfacer a sus nuevos moradores: los turistas. La oferta internacional se abre paso entre las nuevas aperturas hosteleras con desigual suerte: desde locales de comida rápida a todo tipo de heladerías y cafeterías industriales.

En medio de esta marea, de vez en cuando aparece quien apuesta por una oferta de calidad, tanto en el contenido como en el continente. Es el caso del grupo italiano GMI quien, de la mano del socio local Rafael Machuca, ha levantado la persiana del difunto Horno de San Buenaventura de La Alfalfa envidando por una cocina totalmente mediterránea y con la calidad necesaria para atraer a la clientela más selecta posible. Madera en tono negro y dorado conforma el mobiliario de su decoración modernista. No se engañe nadie: aquí no se viene a rebanar platos de menudo ni a sorber caracoles. La carta del Grand Bistro ofrece platos diferentes a la oferta de la zona como el solomillo Wellington, el costillar ibérico glaseado a la cerveza negra o el Tomahawk, chuletón de vaca retinta con chimichurri, ambos ideales para compartir con una buena Cruzcampo en vaso ancho o algún vino de su amplio y escogido catalogo como el Vizcarra, Ribera que aquí se puede copear. Ofrecen cuatro tipos de risottos de autor realmente conseguidos: milanés, cremoso de chipirones, de pimientos ahumados o el de manzana y queso roquefort. El servicio es numeroso y poco rodado (apenas lleva un mes abierto), pero la comodidad y luminosidad del sitio compensan. No es verdad que no se tapee porque aquí se merienda, que es el tapeo de después de la siesta, con cosas propias de su obrador como la lima posset con crumble de almendras o el maritozzo italiano, una especie de bollito de leche relleno para tomar un denso café Lavazza viendo el discurrir de paseantes de la plaza. Y para la que está cayendo tienen una carta de helados italianos propios (pistachio di bronte, nocciola del Piamonte, vainilla a la antigua o chocolate vegano) para echarle valor a la terraza veraniega como si estuviera usted en la Piazza Navona de Roma. Un sitio al que venir en compaña para disfrutar de lo foráneo sin salir de Sevilla.