Nombre Mechela Arenal
Dirección Calle Pastor y Landero, 20 (  )
Horario De martes a sábado de 13:45 a 15:45 y de 20:30 a 23:45
Teléfono 955282566
¿Tiene barril de Cruzcampo? No
Terraza No

«Hace una año que Mechela abrió su segundo establecimiento y se perciben los cambios»

De las cosas que más miedo nos da a los aficionados a un determinado bar o restaurante es cuando sus propietarios nos dicen aquello de: “estoy buscando otro sitio porque este se nos ha quedado pequeño”. Porque la mayor parte de los restaurantes funcionan bien donde están y al mudarse pierden el alma. Este es, y no es, el caso que hoy nos ocupa. Mechela tiene un espacio realmente pequeño en la calle Bailén y hace un año abrieron este restaurante, mayor y más ordenado, en la calle Pastor y Landero, junto al mercado de entradores, pero sin cerrar el primero. Pero, y empezamos por el final, esto ya no es lo mismo. Algo se ha perdido en el camino.

Y eso que la decoración y el mobiliario elegido son de lo más agradable, intimista, y look años 50/60 americano-nórdico. Lo habitual últimamente, vamos.

En cuanto a la comida en sí lo mejor como siempre es su arroz -aparte del ibérico, el nuevo de mollejas, muy interesante. Nos ha gustado también mucho la ensaladilla de pollo escabechado, un nuevo referente de ensaladilla muy refrescante y recomendable cuando en realidad es una mezcla de tres cosas: ensalada de pollo y manzana, papas aliñadas y ensaladilla rusa. Pues está muy buena. Por contra no hemos entendido muy bien la ensalada de pato con frutas, desacertada en su mezcla de sabores. Y mejorable la fideua de calamar con ali oli negro, principalmente por el punto de los fideos (que debería ser lo más fácil). Lo más recomendable ha sido el tajine de rabo de toro con couscous y buenos también son sus raviolis de solomillo de vaca. Y terminamos con un cogote de merluza nada más que correcto acompañado generosamente de alcachofas, con un toque de hierbabuena, pero el conjunto algo insípido.

¿Qué ocurre entonces? La sensación es que hemos pasado de una cocina de Mechela Bailén donde todo lo que sale es de sobresaliente a una de notable justo. De un servicio casi perfecto y en tensión, a un servicio agradable pero no profesional, atento pero incorrecto (no cambian cubiertos entre platos, retiran platos cuando aún no se han terminado, amontonar platos y cubiertos para que los repartamos nosotros). Y eso sí de un espacio más incómodo a uno elegante, cosmopolita y amplio. Que cada uno escoja, pero decididamente no es lo mismo. Aunque ambos siempre recomendables.