Restaurante Mechela Arenal

Mechela: «Regreso al pasado»

Por Mentapicada

Mechela: «Regreso al pasado»
Nombre Restaurante Mechela Arenal
Dirección Calle Pastor y Landero, 20 (  )
Horario De martes a sábado 14:00 a 16:30 y de 20:30 a 0:00
Teléfono 955282566
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza No

«En Mechela demuestran que se puede hacer una comida divertida y seria a la vez, innovadora pero pegada al buen producto»

Tenemos que confesar que, en cuanto abrieron los restaurantes tras el confinamiento, nos lanzamos a la calle buscando nuestros sitios de referencia y por el centro sólo encontramos unos pocos. Y con alguna duda fuimos a uno de ellos, a este Mechela que habíamos criticado ligeramente en nuestra última visita porque no estaba al nivel del primer Mechela de la calle Bailén. Cerrado ahora Bailén, Mechela regresa al pasado y hace una de las cocinas más cuidadas y diferentes de la ciudad. La experiencia en este restaurante de la calle Pastor y Landero es realmente grata, en un ambiente cuidado y acogedor y donde, por poner un pero, sólo necesitan meter más servicio (aunque entendemos las dudas en materia de personal en estos tiempos)

El otro tema a destacar es la excelente presentación de los platos, platos que han renovado en su práctica totalidad, manteniendo sólo alguno de los icónicos como el arroz ibérico de bellota, tan sabroso como siempre.

Después nos llegan unas tostas de sardinas braseadas con una acertada combinación de hígado de bacalao y pimiento asado agridulce. A continuación, aparece en la mesa un lomo de bonito asado con tabulé. El bonito sólo marcado y el tabulé especiado en su punto justo y con un toque que lo redondea el salmorejo de zanahoria que lo acompaña. Todo equilibrado.

Si parecía que habíamos tocado el cielo, de pronto nos llega el plato que nos reconcilia con Mechela, los tacos de rape sobre crema de coliflor y tiras de mojama. La calidad del producto, la combinación de sabores y la mencionada presentación lo hacen imbatible.

Terminamos la comida con una pastela de confit de pato y manzana asada con un hojaldre y confit perfectos, pero un punto pasado de dulce -no sabemos si por la manzana o la canela- y que entre lo que llena – como buena pastela- y ese dulzor nos hace innecesario pedir el postre.

Mechela demuestra con este golpe de timón que se puede hacer una comida divertida y seria a la vez, innovadora pero pegada al buen producto. Ese es el único secreto para una trayectoria larga y exitosa.