Victoria 8

Victoria 8: «¿Crisis, qué crisis ni que ocho cuartos?»

Por Euleon

Victoria 8: «¿Crisis, qué crisis ni que ocho cuartos?»

Foto: Rocío Ruz

Nombre Victoria 8
Dirección Victoria, 8 (Esquina con Pagés del Corro) (  )
Horario De 13:00 a 01:00
Teléfono 954343230
¿Tiene barril de Cruzcampo?
Terraza No

«Su constancia es lo que les ha llevado a la cota de los mejores en esta caprichosa Sevilla de las modas y las novelerías»

Veremos a ver si esta burbuja hotelera que nos está creciendo con el jabón del turismo a mansalva no nos explota en la cara como la otra, la inmobiliaria. Aquella duró menos que una pompa de Mistol, llevándose por delante no solo a promotores, constructores y demás gremio; también arrambló con los hosteleros que habían florecido por doquier al calor amable de la tarjeta de crédito de la empresa. Todavía estamos pagando los de siempre la roncha del rescate de la convidá a rico podrido que nos brindó la banca en aquel tiempo. Se cumplen diez años de aquello. En esos días, y en uno de los solares tabernarios que dejó la tragedia, fueron a poner un restaurante Begoña Barquín y José Juan de la Chica. Más valor que el Guerra y, como decía el Trump del Fontanal, nadie daba un duro por ellos. Nadie no, ABC se echó adelante y apostó por esta casa justo en los comienzos de esta sección gastro-tabernera. Y lo hizo porque la profesionalidad de Begoña y esa fe en la atención elegante pero cercana, nos cautivó a todos los que pisamos por primera vez su local.

Las Empanadillas de perdiz de Victoria 8. Foto: Rafa Sánchez

Las Empanadillas de perdiz de Victoria 8. Foto: Rafa Sánchez

Eran tiempos difíciles, pero a poco de ganarse la recomendación de esta página colgaron el cartel de ‘no hay mesas’ en aquella ciudad del ‘no hay billetes’ (de curso legal) de entonces. Nadie les ha regalado nada, vaya por delante esto. Una recomendación no sirve de mucho si no hay detrás una perseverancia en la calidad. Esta constancia es lo que les ha llevado a la cota de los mejores en esta caprichosa Sevilla de las modas y las novelerías. Si mantenerse es difícil, ya crecer no digamos. Ahora poseen el espacio de los locales colindantes sin haber cedido ni tanto así en su personalidad. Esto solo es posible gracias al esfuerzo de estirar las horas que tiene la jornada laboral y a la dedicación exclusiva, que por aquí es por donde pincha tanto empresario metido a tabernero a tiempo parcial…. La Barquín traía puesta la vocación hostelera de experiencias anteriores, pero José Juan venía del barquinazo de la construcción, de ahí su cuota de mérito. Ambos, unidos en jornadas interminables -porque Begoña no echa a nadie de su casa que esté disfrutando de la sobremesa de cristal y terrones de nieve- han consolidado el éxito de un modelo de restaurante inimitable. Entre medio aun han tenido un rato para traer al mundo dos gemelas que son la tocaya de su madre y la alegría de su padre. Y de tanto homenaje, sin ojana que valga, nos hemos quedado sin espacio para hablar de su comanda. Así que lo mejor es que vayan y comprueben ustedes mismos el porqué de esta victoria sobre la crisis. Y para los reseñados, solo un lacónico ‘gracias’ y a seguir como los cantantes: siempre así.